
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, desmintió de forma contundente las versiones que aseguraban que su reciente viaje a Palenque, Chiapas, tuvo como fin recibir instrucciones del exmandatario Andrés Manuel López Obrador. Durante su tradicional conferencia de prensa en Palacio Nacional, la titular del Ejecutivo aclaró que su agenda en el sureste mexicano fue estrictamente institucional. Con un tono firme, la mandataria señaló que la narrativa sobre que fue a “pedir línea” es totalmente falsa y carece de sustento real.
Sheinbaum explicó que la gira de trabajo por Chiapas ya estaba planificada desde hace tiempo con objetivos muy claros de infraestructura y desarrollo regional. Entre las actividades principales destacaron la inauguración de la conexión estratégica entre el Tren Interoceánico y el Tren Maya, además de la supervisión del Parque Ecoturístico “La Ceiba”. La presidenta subrayó que estas acciones son parte de la continuidad de los proyectos nacionales y que, aunque no tendría inconveniente en saludar al expresidente, el encuentro para “pedir línea” simplemente no sucedió.
Crítica a los prejuicios de género en la política
Uno de los puntos más destacados de su intervención fue cuando abordó el trasfondo de estos rumores, calificándolos como expresiones cargadas de prejuicios. La jefa del Estado Mexicano afirmó que este tipo de especulaciones tienen claros “rasgos de misoginia”, ya que asumen que una mujer en la presidencia no tiene la capacidad de liderar con autonomía. Sheinbaum lamentó que se intente descalificar su gestión sugiriendo que depende de una figura masculina para definir el rumbo de las decisiones importantes del país, como si fuera necesario “pedir línea”.
La mandataria insistió en que ella es quien dirige el Gobierno de México y que cuenta con un equipo de trabajo propio, como la secretaria Raquel Buenrostro, con quien sostuvo reuniones operativas durante el fin de semana. Al enfatizar estos “rasgos de misoginia”, Sheinbaum puso sobre la mesa el reto cultural que persiste en ciertos sectores de la opinión pública que se resisten a ver a una mujer con pleno ejercicio del poder. Reiteró que su administración se basa en principios sólidos y en una visión de futuro que no requiere de tutelajes externos para “pedir línea”.
Una agenda enfocada en la infraestructura
Más allá de la controversia mediática, la presidenta se centró en los beneficios que traerán las obras inauguradas para la conectividad del país. La unión de los sistemas ferroviarios de carga y pasajeros en el sureste es un pilar fundamental para la economía de Quintana Roo, Chiapas y Tabasco. Sheinbaum dejó claro que su atención está puesta en los resultados de gobierno y no en las distracciones políticas de quienes sugieren que sale de la capital para “pedir línea” a su antecesor.















