
Internacional, 12 de agosto de 2026.- El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el pasado lunes dejó más de 200 muertos y al menos 2,000 heridos, según reportes oficiales. El sismo, con epicentro en José del Palmar, Chocó, ocurrió a más de 100 kilómetros de profundidad, lo que no impidió que causara daños severos en varias regiones del país.
El presidente Abelardo de la Espriella informó que hasta el martes se contabilizaban 1,136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados y más de 8,300 viviendas con daños. Además, 807 centros educativos resultaron afectados, principalmente en departamentos como Risaralda, donde se encuentra Pereira, y en ciudades como Cali y Manizales.
Expertos en ingeniería civil consultados por CNN explican que, aunque Colombia cuenta con normas antisísmicas desde 1984, la informalidad en la construcción y la falta de mantenimiento en edificaciones antiguas agravaron el impacto del sismo. El profesor Albert Ortiz, director de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática de la Universidad del Valle, señaló que muchas estructuras previas a la normativa vigente no han sido actualizadas ni reforzadas.
Rafael Camilo Gutiérrez Melgarejo, doctor en Estructuras, destacó que aproximadamente el 60% de las construcciones en Colombia son informales y carecen de supervisión técnica, lo que incrementa su vulnerabilidad ante eventos sísmicos. Además, el mantenimiento insuficiente de edificios residenciales, especialmente aquellos con más de 30 años, dificulta su resistencia ante movimientos fuertes.
Factores que intensificaron el daño del terremoto en Colombia
El sismo se produjo en una zona de subducción donde convergen las placas Sudamericana y de Nazca, una región con alta actividad sísmica. Según Ortiz, los daños observados son consistentes con la magnitud y profundidad del evento, pero la combinación de construcciones vulnerables y falta de mantenimiento aumentó la gravedad.
El código colombiano de construcciones sismo resistentes ha evolucionado desde 1984, con una actualización en 2010 que mejoró la protección estructural. Sin embargo, muchas edificaciones anteriores a estas regulaciones no cumplen con los estándares actuales. Esto genera riesgos adicionales, ya que elementos no estructurales pueden representar un peligro para la vida humana.
Perspectivas para la recuperación y reconstrucción
Las autoridades y especialistas anticipan que la recuperación tomará meses. Las evaluaciones detalladas de daños y riesgos en edificaciones serán el primer paso para planificar la reconstrucción. El costo para reforzar un edificio residencial de cinco o seis pisos puede superar el millón de dólares, lo que representa un desafío para muchas familias afectadas.
De esta forma, el terremoto en Colombia evidenció la necesidad de mejorar la supervisión en la construcción y el mantenimiento de infraestructuras para reducir el impacto de futuros sismos.
También puedes leer: Más noticias de Internacionales en OLA Noticias.















