
Internacional, 26 de agosto de 2026.- El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, exigió este miércoles a las Fuerzas Militares combatir con firmeza a los grupos armados ilegales y restablecer la seguridad en todo el territorio nacional. Durante la ceremonia de transmisión de mando en la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova, en Bogotá, el mandatario calificó a estos grupos como terroristas y rechazó cualquier eufemismo para describir su actividad.
De la Espriella responsabilizó al gobierno anterior por la inseguridad y el miedo que sufren comunidades enteras. Señaló que desde su toma de posesión el 7 de agosto, han muerto veintiún cabecillas de organizaciones armadas y se han detenido a más de 530 personas vinculadas con delitos relacionados con el narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando.
“En este país no hay disidentes ni estructuras con legitimidad política. Son terroristas y así los vamos a tratar”, afirmó el presidente, al tiempo que encomendó al ministro de Defensa, el mayor general retirado Jorge Eduardo Mora López, la tarea de derrotar al crimen organizado.
Reestructuración en las Fuerzas Militares
La nueva cúpula militar quedó encabezada por el mayor general Erick Rodríguez Aparicio como comandante general de las Fuerzas Militares. En el Ejército, el mayor general José Bertulfo Soto Sánchez asumió el mando, mientras que en la Armada el vicealmirante Javier Alfonso Jaimes Pinilla fue designado comandante. La Fuerza Aérea Colombiana está bajo el mando del mayor general Juan Martínez Ossa, y la Policía Nacional es dirigida por el mayor general Jesús Alejandro Barrera.
El presidente enfatizó que las Fuerzas Armadas deben perseguir sin descanso a los criminales para detenerlos o eliminarlos. Además, durante el acto se rindió homenaje a los militares caídos en combate y a las víctimas del terremoto de magnitud 7.4 ocurrido el 10 de agosto, que ha dejado 331 fallecidos.
Impacto en la seguridad nacional y próximos pasos
De la Espriella aseguró que la seguridad regresará a todo el país y que el terrorismo no prevalecerá. La nueva estrategia busca erradicar la violencia y el abandono que sufren muchas regiones. La responsabilidad recae en la nueva cúpula militar para devolver la tranquilidad a los colombianos que esperan una respuesta efectiva.
El seguimiento a esta política de seguridad será clave para evaluar el avance en la reducción de la violencia y el fortalecimiento del Estado de derecho en Colombia.
También puedes leer: Más noticias de Internacionales en OLA Noticias.


















