
Internacional, 3 de junio de 2026.- El origen poco conocido de Ko Yong-hui, madre del líder norcoreano Kim Jong-un, ha generado cuestionamientos sobre la legitimidad del régimen hereditario en Corea del Norte. A diferencia de las madres de los dos líderes anteriores, Ko no ha sido públicamente reconocida ni venerada, lo que alimenta dudas sobre su linaje y el impacto que esto podría tener en la estabilidad del poder.
El régimen norcoreano basa su legitimidad en el linaje del Monte Paektu, un símbolo histórico y mitológico para el pueblo coreano. Sin embargo, Ko Yong-hui nació en Osaka, Japón, en 1952, en una familia de coreanos zainichi, inmigrantes que vivieron en Japón durante la ocupación colonial. Este origen social es considerado cuestionable dentro de la estricta jerarquía social norcoreana llamada songbun, que clasifica a las personas según su ascendencia y lealtad política.
La familia de Ko emigró a Corea del Norte cuando ella tenía alrededor de 10 años, como parte de un programa estatal que prometía mejores condiciones de vida a los coreanos que regresaban desde Japón. A pesar de las dificultades sociales que enfrentaban los coreanos zainichi, Ko logró destacarse y captar la atención del entonces líder Kim Jong-il, con quien mantuvo una relación no oficial y de la cual nació Kim Jong-un.
Kim Jong-un fue criado en la ciudad costera de Wonsan, lejos de la capital Pyongyang, y nunca fue reconocido públicamente como hijo legítimo de la esposa oficial de Kim Jong-il. Este hecho, junto con el origen japonés de su madre, ha sido interpretado por analistas como un posible riesgo para la percepción de legitimidad dentro del régimen, que se sustenta en tradiciones confucianas y una estricta clasificación social.
Además, documentos y testimonios indican que Ko Yong-hui nunca fue aceptada formalmente en la familia Kim ni reconocida por Kim Il-sung, fundador del país. Sin embargo, sí ejerció influencia como primera dama de facto durante el mandato de Kim Jong-il, participando en actividades políticas y militares junto a él, aunque siempre bajo un velo de secretismo.
El misterio alrededor de Ko Yong-hui y su origen también podría explicar por qué el cumpleaños de Kim Jong-un no se celebra como fiesta nacional, a diferencia de sus antecesores. La falta de reconocimiento público y la distancia social dentro del sistema norcoreano reflejan la complejidad de mantener una dictadura hereditaria en un contexto donde la pureza del linaje es fundamental para la legitimidad del poder.
Contexto social y político del linaje norcoreano
El sistema songbun divide a la sociedad norcoreana en clases basadas en la lealtad y origen familiar. Los coreanos zainichi, como Ko Yong-hui, se ubican en una posición intermedia, lo que implica vigilancia estatal y limitaciones en oportunidades educativas y laborales. Esta estructura social rígida se combina con valores confucianos que enfatizan la piedad filial y la lealtad, elementos usados para el control político.
Sucesión y preparación de Kim Jong-un
De acuerdo con varios biógrafos, Ko Yong-hui fue clave en la preparación de Kim Jong-un para liderar el país, especialmente después de que sus hermanos mayores fueran descartados por diversas razones. El líder norcoreano fue educado parcialmente en Suiza y, aunque su linaje genera dudas, su ascenso se consolidó tras la muerte de Kim Jong-il. La opacidad sobre su madre y su origen continúa siendo un tema sensible dentro del régimen.
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