
Internacional, 29 de junio de 2026. Un nuevo sismo de magnitud 4.6 sacudió este lunes el norte de Venezuela. La zona ya sufre graves daños por el doble terremoto del pasado miércoles, una catástrofe que dejó al menos 1,450 muertos y más de tres mil heridos, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El temblor registró una profundidad de 10 kilómetros. Su epicentro se localizó a 27 kilómetros al norte de Caraballeda, en el estado de La Guaira. Esta región es una de las más golpeadas por los sismos previos. Por su parte, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó una magnitud de 4.2 para este mismo evento.
El movimiento telúrico provocó nuevas evacuaciones de hogares en medio de una constante incertidumbre. La población enfrenta un escenario tenso tras registrarse más de 400 réplicas desde el miércoles. Debido a esto, las autoridades mantienen las medidas de prevención. Entre ellas destacan la suspensión del servicio de gas natural en sectores de Caracas y la prohibición de usar ascensores.
Rescates activos y atención a damnificados
Las brigadas de búsqueda y rescate siguen trabajando intensamente en La Guaira. Equipos nacionales e internacionales remueven escombros para localizar sobrevivientes. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que las labores permanecen activas. Asimismo, anunció planes gubernamentales para atender a las miles de personas que perdieron sus viviendas por los derrumbes.
Los gobiernos extranjeros actualizaron las cifras de sus ciudadanos afectados. El reporte de víctimas mortales incluye a 17 españoles, siete portugueses, 46 lusodescendientes (entre ellos ocho menores) y tres chilenos. Además, las embajadas buscan a 150 españoles y 83 portugueses y lusodescendientes que continúan desaparecidos.
El balance oficial en Venezuela contabiliza al menos 3,150 personas heridas y 12,721 familias damnificadas. Los cuerpos de emergencia han rescatado con vida a 33 personas hasta el momento.
Impacto y crisis humanitaria
Este sismo agrava la alerta de la población y de las autoridades venezolanas. Los constantes movimientos provocaron una profunda crisis humanitaria en la región. La catástrofe mantiene a miles de personas desplazadas y con necesidad urgente de asistencia.
Prevención ante réplicas
Las recomendaciones oficiales siguen vigentes en Caracas. Los cortes de gas natural y las restricciones en edificios buscan minimizar los riesgos de incendios o accidentes ante la inminente llegada de nuevas réplicas.
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