
Jerusalén, 18 de agosto de 2026.- El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, anunció el inicio de la construcción de una unidad especializada para ejecutar a palestinos condenados a muerte. La obra se realiza en el centro de Israel y fue confirmada mediante un video publicado en su canal de Telegram.
Ben Gvir explicó que esta unidad contará con cabinas de observación para que los condenados y sus familias puedan presenciar los procedimientos. Además, se otorgarán permisos de visita para supervisar el proceso hasta la ejecución, una práctica que, según el ministro, es común en varios países.
La medida se deriva de una ley aprobada en marzo por el Parlamento israelí, que establece la pena de muerte para palestinos de Cisjordania declarados culpables de ataques mortales considerados actos terroristas por tribunales militares. Esta legislación no aplica a ciudadanos israelíes, quienes son juzgados en tribunales civiles.
Las ejecuciones deben realizarse en un plazo máximo de 90 días tras la sentencia. Ben Gvir enfatizó que la construcción del llamado “corredor de la muerte” y el centro de ejecución están en marcha, cumpliendo así sus promesas de endurecer las condiciones para los terroristas en prisión.
El ministro, conocido por su postura dura y su pasado como colono y exconvicto por crímenes de terrorismo, afirmó que los terroristas merecen la pena capital y reiteró su compromiso con la implementación de esta política. Recientemente, también sugirió en un podcast que Israel debería matar a decenas de palestinos cada noche en Gaza.
Contexto legal y político de la unidad para ejecuciones de palestinos
La ley que permite la pena de muerte a palestinos en Cisjordania representa un cambio significativo en la política israelí. Hasta ahora, la pena capital no se aplicaba en la práctica, y su aprobación ha generado preocupación internacional por el impacto en el conflicto y los derechos humanos.
El establecimiento de esta unidad especializada refleja la intención del gobierno israelí de implementar la ley de forma rápida y visible. La medida afecta directamente a la población palestina en territorios ocupados y podría intensificar las tensiones en la región.
Implicaciones y seguimiento del centro de ejecuciones
La construcción de la unidad para ejecuciones de palestinos marca un paso concreto en la aplicación de la pena de muerte. La supervisión de las ejecuciones por parte de familiares y afectados busca dar transparencia al proceso, aunque genera críticas por la naturaleza de la pena capital.
El desarrollo de esta infraestructura y la ejecución de sentencias en un plazo de 90 días podrían tener repercusiones en la dinámica del conflicto israelí-palestino y en la percepción internacional sobre las políticas de seguridad de Israel.
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