
Un fuerte reclamo de justicia y atención resonó en las oficinas de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), cuando Yoltzi Martínez, integrante del Colectivo de Búsqueda Raúl Isidro Burgos, cuestionó duramente las prioridades de la agenda presidencial. La activista contrastó la apertura de Palacio Nacional hacia figuras del entretenimiento internacional con el cierre de puertas hacia las víctimas de la violencia en México.
“A nosotros no nos recibe. Con qué orgullo mostró Sheinbaum la reunión con un grupo coreano [BTS], cuando a los mexicanos, a las víctimas de su propio estado, no nos recibe, no nos escucha, no nos atiende”, sentenció Martínez durante una mesa de diálogo. El reclamo, capturado en video, se volvió tendencia rápidamente al exponer el sentimiento de abandono que enfrentan miles de familias guerrerenses y de todo el país.
El malestar surge tras la visita de la agrupación de K-pop, BTS, a la Ciudad de México el pasado 6 de mayo. En un acto que generó gran atención mediática, la presidenta Claudia Sheinbaum saludó junto a los músicos a miles de seguidores desde el balcón presidencial. Para los colectivos de búsqueda, este gesto de cercanía con el fenómeno global representó un doloroso contraste frente a las audiencias directas que han solicitado sin éxito durante meses.
Este reclamo se enmarca en una crisis de desapariciones que en México supera los 115 mil registros oficiales. Los colectivos de búsqueda, que arriesgan la vida diariamente en jornadas de campo, exigen que la voluntad política mostrada para eventos diplomáticos y culturales se traduzca en recursos para la identificación humana, seguridad para las brigadas y, sobre todo, una interlocución directa con la Jefatura del Ejecutivo que permita destrabar las promesas de justicia incumplidas.
A pesar de que existen canales de comunicación abiertos con la SEGOB, las madres buscadoras insisten en que la magnitud de la tragedia nacional requiere de la atención personal de la Presidenta. Entre sus peticiones principales destacan el fortalecimiento de las búsquedas en vida, el acceso irrestricto a información oficial y el cese de lo que denominan el “pacto de impunidad” que impide localizar a sus seres queridos.
Hasta el momento, la Presidencia no ha emitido una respuesta oficial ante este señalamiento directo, mientras el video continúa sumando reproducciones como un recordatorio de las asignaturas pendientes en materia de derechos humanos y atención a víctimas en el actual sexenio.
















