
El estado de Quintana Roo ha logrado una victoria sin precedentes en materia de finanzas públicas al recibir la nota mxAA por parte de la agencia internacional Standard & Poor’s (S&P). Este incremento desde la calificación anterior representa el nivel más alto jamás registrado por la entidad, consolidándola como la cuarta mejor evaluada entre los estados calificados por la agencia en México. Este reconocimiento no es casualidad, sino el resultado de una estrategia de disciplina fiscal que ha permitido una independencia financiera única a nivel nacional.
La gobernadora Mara Lezama destacó que este logro es un reflejo de un manejo honesto y transparente de los recursos. Al obtener una mejor calificación crediticia, el estado demuestra una alta capacidad de pago y un riesgo mínimo de incumplimiento, lo que se traduce en mayor confianza para el sector empresarial y mejores condiciones en los créditos existentes. Esto permite que el gobierno estatal se enfoque en proyectos de largo aliento sin comprometer el futuro de las próximas generaciones.
Disciplina fiscal: Cero deuda nueva y pagos históricos
Uno de los pilares que permitió elevar la calificación crediticia fue la política de no contratar deuda adicional durante la presente administración. En un contexto donde muchas entidades recurren al financiamiento para cubrir gastos operativos, Quintana Roo ha optado por la eficiencia recaudatoria y la austeridad. Además, se informó que se han liquidado más de 5 mil millones de pesos de deuda heredada de gobiernos pasados, saneando las arcas públicas y reduciendo la carga de intereses que antes limitaba el presupuesto estatal.
La mejora en la liquidez y el control de pasivos con proveedores también fueron factores determinantes para que S&P otorgara esta calificación crediticia histórica. Gracias a una reforma fiscal con enfoque social y un monitoreo estricto del gasto, el estado ha logrado captar mayores ingresos propios derivados de la actividad turística, asegurando que el dinamismo económico de la región se traduzca en una base financiera sólida y resiliente ante choques externos.
Más recursos para el bienestar de las familias
El impacto de tener la mejor calificación crediticia de la historia no se queda en las cifras macroeconómicas; tiene un beneficio directo en la calidad de vida de los quintanarroenses. Al pagar menos intereses por la deuda y no generar nuevos compromisos financieros, se liberan recursos excedentes que ahora se destinan a obras públicas, programas sociales, salud y seguridad. Este modelo permite que el dinero recaudado regrese al pueblo en forma de infraestructura y servicios de calidad en los 11 municipios del estado.
Finalmente, este estatus financiero posiciona a Quintana Roo como un destino sumamente atractivo para la inversión extranjera y el fenómeno del nearshoring. Con una calificación crediticia robusta, el estado proyecta estabilidad y certeza jurídica, elementos clave para atraer proyectos que generen empleos dignos. Bajo la premisa de que “el dinero del pueblo se cuide y regrese al pueblo”, la entidad cierra el primer cuatrimestre de 2026 como un referente nacional de honestidad y eficiencia en la gestión de las finanzas públicas.

















