
Internacional, 6 de agosto de 2026.- El gobierno de Estados Unidos ha pagado más de 200 millones de dólares en recompensas relacionadas con narcotraficantes, reveló el periodista Jesús Esquivel durante la presentación de una nueva estrategia contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La cifra fue dada a conocer por Michael González, subsecretario de Estado adjunto para narcóticos internacionales y aplicación de la ley, en una conferencia del Departamento de Justicia.
Durante el evento, se anunciaron recompensas que superan los 100 millones de dólares por ocho presuntos líderes del CJNG, entre ellos Juan Carlos Valencia González, alias “El Pelón”, cuyo monto aumentó de cinco a 25 millones de dólares. También se ofrecieron hasta 15 millones por otros integrantes como Audías Flores Silva y Gonzalo Mendoza Gaytán, y recompensas menores para otros seis señalados.
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Financiamiento y alcance de las recompensas contra narcotráfico
Esquivel explicó que estos pagos no provienen directamente de impuestos, sino de fondos confiscados a narcotraficantes y multas impuestas tras sentencias. Este mecanismo funciona como una “tómbola” que utiliza dinero del narcotráfico para incentivar la colaboración con las autoridades estadounidenses.
Además, se informó que Estados Unidos negó la entrada a 65 personas y revocó 26 visas relacionadas con esta estrategia, aunque no se revelaron identidades. Estas medidas buscan afectar a personas vinculadas con la estructura del CJNG o investigaciones en curso.
Estrategia y limitaciones en la lucha contra el narcotráfico
El anuncio también incluyó la revelación de cinco procesos judiciales contra miembros del CJNG en cortes federales de Nueva York y Washington. Sin embargo, Esquivel destacó la ausencia de acciones contra la demanda de drogas, el lavado de dinero y el tráfico de armas, factores clave en el narcotráfico.
El administrador de la DEA, Terrance Cole, responsabilizó a la “narcocorrupción” en México por la operación de los cárteles y calificó al fentanilo como un “arma de destrucción masiva”. No obstante, no respondió sobre posibles procesos contra líderes electos.
Este enfoque refleja tensiones previas entre la DEA y el gobierno mexicano, especialmente tras la detención y repatriación del general Salvador Cienfuegos en 2020. La estrategia estadounidense busca desmantelar la estructura criminal mediante recompensas y sanciones migratorias, pero enfrenta críticas por no abordar integralmente el problema.
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