
Internacional, 11 de septiembre de 2026.- Dos civiles murieron este viernes tras un ataque con drones rusos contra una gasolinera en Kiev, la capital de Ucrania. El presidente Volodímir Zelenski calificó esta acción como un acto terrorista, ya que no existen objetivos militares en estas instalaciones.
Las víctimas se encontraban en una estación de servicio de la empresa Ukrnafta, que ha sido blanco recurrente de ataques rusos en los últimos meses. Bohdan Kukura, director ejecutivo de Ukrnafta, denunció que estos ataques buscan afectar a la población civil y no tienen justificación militar.
Un día antes, se reportó el primer ataque con drones propulsados por motor a reacción contra una gasolinera en Kiev. En paralelo, otros ataques nocturnos en regiones rusas como Tula y Kursk dejaron tres muertos y varios heridos, mientras que Ucrania golpeó infraestructuras petroleras y logísticas en Saratov, Volgogrado y Perm.
Ataques rusos afectan infraestructura y población civil
Además de las gasolineras, un edificio residencial en Kiev fue alcanzado, dejando 12 heridos, entre ellos un niño de 12 años. En Zaporizhia, ataques con drones impactaron un edificio de apartamentos y un centro comercial, causando heridas a una mujer y su hijo. Los bomberos enfrentaron dificultades para controlar incendios debido a la amenaza constante de nuevos ataques.
En Dnipro, un ataque diurno causó 12 heridos. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, señaló que Rusia busca maximizar bajas y sembrar miedo atacando lugares civiles. Las autoridades ucranianas han pedido a la población evitar acercarse a gasolineras y otras infraestructuras durante las alertas aéreas.
Ofensiva ucraniana y pérdidas rusas
Ucrania también ha intensificado ataques con drones en territorio ruso, alcanzando instalaciones petroleras y logísticas. En Perm, se derribaron 36 drones ucranianos durante un ataque a una planta química. Además, un centro logístico de la empresa Ozon fue incendiado sin reportar víctimas.
El Ministerio de Defensa ruso informó que sus defensas aéreas interceptaron 777 drones ucranianos en 16 regiones, incluida Crimea. Por su parte, el Reino Unido estimó que más de 500,000 soldados rusos han muerto desde el inicio del conflicto, cifra que refleja el alto costo humano de la guerra.
El Kremlin anunció la toma de ocho localidades en las últimas semanas, mientras el frente de batalla permanece congelado. La escalada de ataques a infraestructuras civiles y militares marca una nueva fase en el conflicto que sigue afectando a la población en ambos países.
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