
La Habana, Cuba, 9 de julio de 2026.- El sistema de salud pública cubano enfrenta una crisis creciente caracterizada por la falta de recursos, equipos médicos obsoletos y personal exhausto, según denuncias recientes de pacientes y trabajadores del sector.
En hospitales de la capital, como el Instituto de Oncología y Radiobiología (INOR), pacientes reportan largas esperas para estudios esenciales, como tomografías, debido a la insuficiencia de equipos funcionales. Rosa Valentina Pérez, paciente del INOR, lleva semanas sin poder realizarse una tomografía para diagnosticar la pérdida de movilidad en sus piernas.
Un testimonio viral en redes sociales de un ciudadano identificado como Miguelín expuso las condiciones precarias en un hospital, donde la falta de agua potable y cortes de energía afectan la atención médica. En el video, relata que ante una emergencia, la respuesta médica fue que la única opción era la funeraria, lo que ha generado preocupación y debate sobre la situación sanitaria en la isla.
Las sanciones estadounidenses, el impacto de la pandemia de covid-19 y la escasez de combustible han agravado la situación, afectando la disponibilidad de medicamentos y el mantenimiento de equipos. Zholem Jorge Isaac, director nacional de Electromedicina, reconoció que más del 50% de la tecnología del programa de cáncer está dañada o fuera de servicio, complicando la atención especializada.
El Hospital Hermanos Ameijeiras enfrenta presiones similares, con 72 pacientes dependientes de 13 riñones artificiales, de los cuales solo 11 funcionan. La jefa de Nefrología, Iamara Castro, explicó que las sesiones de hemodiálisis se han reducido para evitar la sobreexplotación del personal, que también ha disminuido debido a salarios insuficientes y la migración hacia otros sectores.
En respuesta a denuncias sobre la calidad del agua en hospitales, el Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech emitió un comunicado asegurando que sus protocolos sanitarios cumplen con los estándares y que realizan controles rigurosos para garantizar la seguridad del agua utilizada en tratamientos.
Impacto en la atención y condiciones hospitalarias
El deterioro de la infraestructura y la falta de insumos afectan la calidad del servicio médico. Técnicos han reportado dificultades para mantener ventiladores neonatales y otros equipos esenciales debido a la falta de repuestos. Además, apagones frecuentes interrumpen la operación normal de los hospitales.
Desafíos para el personal médico y pacientes
El agotamiento del personal sanitario y la reducción de recursos comprometen la atención a pacientes con enfermedades crónicas y urgencias. Nelson Companioni, paciente de hemodiálisis, relató que ha temido no completar sesiones por fallas técnicas. Para la doctora Castro, el sistema se sostiene principalmente por el compromiso humano de los profesionales que permanecen en el sector.
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