
Un lamentable incidente empañó las ceremonias de la Semana Santa en el departamento de Santander, Colombia, específicamente en el municipio de Charalá. Durante el tradicional Sermón de las Siete Palabras en la Parroquia de Monguí (Nuestra Señora de Monguí), un video captado por la transmisión oficial en vivo mostró el momento exacto en que un clérigo perdió los estribos contra una joven colaboradora. Las imágenes, que ya circulan de forma masiva en plataformas digitales, han generado una ola de indignación entre los fieles que presenciaron el trato brusco hacia la menor de edad.
El altercado dentro de la iglesia principal de Charalá ocurrió en medio de una solemne lectura, cuando se presentó una aparente confusión logística relacionada con el manejo de un bastón litúrgico. Sin mediar palabra conciliadora, el religioso interrumpió el acto sagrado para apartar a la monaguilla de manera física y verbalmente agresiva. Con un grito de “¡Quite de ahí!”, el sacerdote exhibió una conducta que muchos han calificado como impropia de su investidura y carente de toda caridad cristiana en esta localidad santandereana.
Reacción de la comunidad en la Parroquia de Monguí
La respuesta de los habitantes de Charalá y de los usuarios en redes sociales ha sido de un rechazo categórico ante lo sucedido en el templo religioso. La comunidad santandereana ha manifestado su molestia, exigiendo que se respete la integridad y dignidad de los jóvenes que prestan su servicio voluntario en el altar. Muchos feligreses han señalado que, independientemente del error litúrgico cometido, nada justifica una reacción violenta o humillante frente a una audiencia presencial y virtual tan numerosa en el departamento de Santander.
Ante la presión mediática y el malestar social, la atención se ha volcado hacia las autoridades eclesiásticas responsables de la Parroquia de Monguí. Padres de familia y colectivos locales han solicitado que la institución actúe con firmeza para evitar que este tipo de comportamientos se normalicen dentro de los recintos sagrados de la región. La exigencia es clara: un entorno seguro para los niños y adolescentes que participan activamente en la vida parroquial de Charalá, donde el ejemplo de paciencia sea la prioridad sobre el castigo público.
Silencio oficial sobre los hechos en la Parroquia de Monguí
A pesar de que el video cuenta con miles de reproducciones y ha sido noticia nacional en Colombia, la Diócesis encargada de supervisar la Parroquia de Monguí no ha emitido un comunicado oficial hasta el momento. La incertidumbre sobre las medidas disciplinarias que se tomarán contra el sacerdote involucrado mantiene el clima de tensión en este rincón de Santander. Los ciudadanos esperan una disculpa pública y una aclaración sobre la identidad del religioso, quien, tras el incidente en Charalá, continuó con la ceremonia de Viernes Santo.
Este episodio pone sobre la mesa el debate sobre el trato que reciben los colaboradores menores de edad en las estructuras de la institución eclesiástica. Mientras se espera una resolución formal, el video sigue sirviendo como evidencia de una falta de inteligencia emocional que ha fracturado la confianza de una comunidad profundamente devota. Se prevé que en los próximos días las autoridades de la iglesia se vean obligadas a pronunciarse ante la creciente demanda de respeto por los derechos de la infancia en la Parroquia de Monguí y en todo el país.













