
Este 6 de abril de 2026, la humanidad ha marcado un nuevo hito en la exploración del cosmos. Alrededor de las 1:56 p.m. EDT, la tripulación de la misión Artemis II, a bordo de la nave Orion llamada “Integrity”, superó oficialmente la marca establecida por el Apollo 13 en 1970. Al alcanzar más de 400,171 kilómetros de alejamiento de nuestro planeta, estos cuatro astronautas se han convertido en los seres humanos que han viajado a una mayor longitud orbital desde la Tierra, superando una barrera que se mantuvo intacta por más de 50 años.
El comandante Reid Wiseman, junto al piloto Victor Glover y los especialistas Christina Koch y Jeremy Hansen, protagonizan este momento épico. Se espera que el punto máximo de esta trayectoria se alcance cerca de las 7:05 p.m. EDT de hoy, logrando una separación terrestre de aproximadamente 406,800 kilómetros. Este récord ocurre durante el esperado sobrevuelo lunar, donde la nave aprovechará la gravedad del satélite para realizar una maniobra de retorno libre que los traerá de vuelta a casa tras probar todos los sistemas de soporte vital.
Eventos clave durante el paso por la distancia lunar
El día de hoy está lleno de maniobras críticas para la nave Orion. Tras entrar en la esfera de influencia de la Luna por la mañana, la tripulación comenzó una serie de observaciones detalladas del lado oculto de la superficie lunar, una vista que ningún ojo humano había presenciado directamente en décadas. Uno de los momentos más emotivos ocurrió durante este acercamiento a la lejanía astronómica, cuando el comandante Wiseman dedicó un cráter lunar en honor a su fallecida esposa, un gesto que une la frialdad del espacio con la calidez del recuerdo humano.
Cerca de las 6:44 p.m. EDT, la misión enfrentará un “blackout” de comunicaciones de unos 40 minutos al pasar por detrás de la Luna. En ese lapso, la tripulación estará completamente sola mientras experimenta la máxima proximidad espacial con el satélite, a una altura de entre 6,400 y 9,700 kilómetros sobre su superficie. Al salir de la zona de sombra, los astronautas podrán capturar el impresionante “Earthrise” o salida de la Tierra, además de ser testigos de un eclipse solar único causado por la posición de la Luna respecto al Sol.
El regreso de la humanidad a la distancia profunda
Artemis II no es solo una misión de récords, sino una prueba fundamental para el futuro de nuestra especie en otros mundos. Lanzada el pasado 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, esta es la primera vez que una mujer, una persona de color y un ciudadano no estadounidense viajan juntos hacia el entorno lunar. El éxito de alcanzar esta amplitud de viaje valida el funcionamiento del cohete SLS y la cápsula Orion, preparando el camino para la misión Artemis III, la cual finalmente llevará a los humanos a caminar nuevamente sobre el suelo lunar.













