
Internacional, 11 de agosto de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden que reduce de 18 a 11 las vacunas infantiles recomendadas para todos los niños en el país. La medida modifica el calendario oficial que hasta ahora era promovido por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Según el Gobierno estadounidense, esta nueva política busca maximizar las opciones de los padres en materia de vacunación y alinea las recomendaciones con las mejores prácticas científicas de países desarrollados similares. Las vacunas que ya no se recomiendan para todos los niños pasan a ser sujetas a decisiones clínicas compartidas entre padres y médicos.
Las vacunas que continúan siendo obligatorias para todos los menores incluyen las destinadas a prevenir sarampión, paperas, rubéola, difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, Haemophilus influenzae tipo B, enfermedad neumocócica, virus del papiloma humano (VPH) y varicela. En tanto, otras inmunizaciones como las contra hepatitis A y B, rotavirus, gripe y Covid-19 quedan bajo evaluación clínica individualizada.
Esta reestructuración también contempla que la vacuna combinada contra sarampión, paperas y rubéola se administre en tres dosis separadas, con el fin de ofrecer mayor flexibilidad en el momento y la frecuencia de aplicación. Además, se mantiene la recomendación de vacunas específicas para grupos de alto riesgo, como el virus respiratorio sincitial (VRS), meningococo y dengue.
Contexto y justificación de la reducción
La Administración Trump argumenta que Estados Unidos actualmente recomienda más vacunas infantiles que cualquier otro país comparable, con un aumento significativo en dosis y enfermedades cubiertas desde 1980. En ese año, se aplicaban 23 dosis para siete enfermedades, mientras que en 2024 la cifra ascendió a 84 dosis para 17 enfermedades.
El nuevo plan busca equilibrar la ciencia de alta calidad con la libertad de elección de los padres, respetando la legislación constitucional y federal sobre autoridad parental, libertad religiosa y exenciones médicas. Asimismo, se exige la presentación de planes para mejorar la investigación y evaluación continua de riesgos y beneficios de las vacunas infantiles.
Impacto y próximos pasos en vacunación infantil
Con esta orden, se espera que los estados ajusten sus políticas de vacunación para reflejar estas recomendaciones, promoviendo un enfoque más personalizado y flexible. La medida podría influir en la aceptación y cumplimiento del calendario vacunal, así como en la percepción pública sobre la inmunización infantil.
El seguimiento de esta política incluirá evaluaciones constantes basadas en datos nacionales e internacionales para garantizar la seguridad y eficacia de las vacunas. De esta forma, se busca mantener un equilibrio entre protección sanitaria y respeto a las decisiones familiares.
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