
Internacional, 7 de agosto de 2026.- El presidente Donald Trump firmó el 6 de agosto dos nuevas órdenes ejecutivas para limitar la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos. Estas medidas buscan restringir el derecho a la nacionalidad automática para hijos de ciertos grupos específicos, tras el rechazo de la Corte Suprema a una orden similar en junio.
La Corte Suprema ratificó en junio, por seis votos contra tres, que la ciudadanía por nacimiento está protegida por la Decimocuarta Enmienda. El tribunal invalidó la orden ejecutiva previa de Trump que pretendía negar la nacionalidad a hijos de personas con estatus migratorio irregular o temporal.
La primera orden ejecutiva amplía las categorías de personas cuyos hijos no obtendrían automáticamente la ciudadanía. Incluye hijos de personas vinculadas a organizaciones consideradas terroristas, empleados de gobiernos extranjeros, y casos relacionados con fraude para obtener la nacionalidad. Esta medida evita excluir de forma general a hijos de inmigrantes indocumentados, pero expertos advierten que podría enfrentar desafíos constitucionales.
Gabriel Chin, profesor de Derecho en la Universidad de California, señaló que el presidente puede restringir el ingreso de personas con intención de turismo de natalidad, pero no puede negar la ciudadanía a un niño nacido en territorio estadounidense. Chin destacó que el fenómeno del turismo de natalidad es poco frecuente en comparación con los millones de nacimientos anuales en el país.
La segunda orden se enfoca en combatir el turismo de natalidad, ordenando a los departamentos de Estado y Seguridad Nacional endurecer la concesión de visas y detectar solicitudes fraudulentas. La Casa Blanca sostiene que ocultar el propósito de dar a luz en EE.UU. es fraude migratorio, aunque esta práctica ya está contemplada en la legislación vigente.
Organizaciones como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) anunciaron que impugnarán estas nuevas medidas. La ciudadanía por nacimiento sigue protegida por la Constitución y cualquier intento de modificarla mediante órdenes ejecutivas probablemente enfrentará recursos legales.
Contexto y alcance de las nuevas órdenes ejecutivas
Estas disposiciones representan un intento de mantener vigente una política migratoria restrictiva tras el revés judicial. Sin embargo, su impacto práctico podría ser limitado debido a la protección constitucional vigente y la probable oposición legal. Las medidas podrían aumentar controles migratorios y restricciones para quienes buscan dar a luz en EE.UU., pero no alteran el principio general de ciudadanía por nacimiento.
Implicaciones legales y próximas acciones
El rechazo de la Corte Suprema a la orden previa y la defensa de la ciudadanía por nacimiento indican que las nuevas órdenes ejecutivas enfrentarán impugnaciones judiciales. La ACLU y otros grupos defenderán el derecho constitucional, mientras que la Administración Trump busca ajustar su estrategia para limitar el turismo de natalidad y el fraude migratorio sin desafiar directamente el fallo del Supremo.
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