
Internacional, 7 de agosto de 2026.- La decisión del presidente entrante de Colombia, Abelardo De La Espriella, de establecer su sede presidencial en Barranquilla, en el norte del país, ha generado una fuerte polémica y numerosas críticas en redes sociales y sectores políticos. En lugar de despachar desde la tradicional Casa de Nariño en Bogotá, el mandatario ha optado por adecuar una antigua casa de estilo neoclásico ubicada en la sede de la segunda brigada del ejército en Barranquilla.
Críticas y burlas por la nueva sede
La remodelación de esta edificación ha sido objeto de burlas y memes, con opositores que la califican como una imitación barata de la Casa Blanca estadounidense. María Fernanda Carrascal, representante en la Cámara por el partido Pacto Histórico, expresó en su cuenta oficial en X que la nueva sede sería motivo de burla internacional durante los próximos cuatro años. Asimismo, la exsenadora María José Pizarro criticó la falta de originalidad del presidente, señalando que copia estilos y modelos de otros líderes internacionales.
De La Espriella ha respondido a estas críticas aclarando que no se está construyendo un nuevo palacio ni una copia de la Casa Blanca, sino que la edificación ya existía y forma parte del patrimonio arquitectónico de Barranquilla. En un pronunciamiento, el mandatario destacó que el estilo neoclásico es común en muchas construcciones históricas de la ciudad y del mundo, y que quienes comparan ambas sedes desconocen el contexto histórico y arquitectónico.
Un mensaje de descentralización
El analista político Óscar Montes señaló que la polémica refleja una resistencia al nuevo estilo de gobierno que busca descentralizar el poder y fortalecer la presencia del Ejecutivo en las regiones. Montes recordó que Barranquilla fue un centro económico importante entre 1914 y 1945, y que la casa en cuestión pertenece a esa época de esplendor. Para el experto, la iniciativa de De La Espriella simboliza un reconocimiento a las regiones que han sido históricamente excluidas por el centralismo bogotano.
El presidente también ha informado que la adecuación de la sede se ha financiado con aportes propios y donaciones privadas, sin utilizar recursos públicos. Además, ha dispuesto sedes alternas en Medellín y Cali, ciudad donde realizó su toma de posesión para el periodo 2026-2030. Cuando despache desde Bogotá, lo hará desde el Palacio de San Carlos, actual sede de la Cancillería, mientras que la Casa de Nariño será convertida en museo abierto al público.
De La Espriella concluyó su mensaje afirmando que no busca construir un nuevo palacio, sino instaurar una nueva forma de gobernar Colombia, con mayor inclusión regional y un modelo institucional renovado.
Para más información sobre noticias internacionales, visite la categoría Internacionales de OLA Noticias.

















