
SANTA BÁRBARA, CALIFORNIA. – Lo que inició como una jornada de deporte extremo frente a las costas de California se transformó en una lucha por la supervivencia para los atletas Ron Takeda y su compañero de equipo. Durante una carrera de hydrofoil (tabla con ala submarina) entre la Universidad de California en Santa Bárbara (UCSB) y Carpinteria, un tiburón de 3.3 metros de largo persiguió a uno de los deportistas durante aproximadamente 10 minutos.
El incidente, captado y narrado a través de redes sociales, describe una persecución de alta velocidad que se extendió por poco más de dos millas (3.2 kilómetros), en la cual el depredador mantuvo una distancia mínima con la tabla de Takeda.
Una persecución “espejo”
Según el testimonio de su compañero, quien presenció el encuentro desde una distancia cercana, el tiburón mostró un comportamiento de acecho persistente, replicando cada movimiento del deportista:
“El tiburón siguió a Ron de cerca… Él giraba a la izquierda, el tiburón giraba a la izquierda. Él aceleraba, el tiburón también. Pareció una eternidad hasta que finalmente el animal se alejó en busca de otra cosa”, relató el testigo en YouTube.
El riesgo del Hydrofoil
A pesar de la tensión extrema y el riesgo de una caída que habría resultado fatal, los deportistas lograron mantener el equilibrio y la velocidad. El hydrofoil permite a los usuarios “volar” sobre la superficie del agua, lo que en este caso fue una ventaja crucial para evitar el contacto directo con el escualo.
Tras el encuentro, los hombres continuaron la travesía de 20 millas sin reportar incidentes adicionales. Expertos en vida marina señalan que, aunque los encuentros con tiburones blancos son comunes en la zona, la persistencia de una persecución a esa distancia y velocidad es un evento poco frecuente que subraya la naturaleza curiosa y territorial de estos ejemplares.













