
El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, exigió este viernes que Estados Unidos presente pruebas formales contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, luego de las acusaciones por presuntos vínculos con el narcotráfico. El legislador aseguró que hasta ahora no existe evidencia pública suficiente para sostener los señalamientos realizados por autoridades estadounidenses.
Las declaraciones ocurren en medio de una creciente tensión política entre México y Estados Unidos tras las investigaciones abiertas contra funcionarios sinaloenses relacionados presuntamente con el Cártel de Sinaloa. El caso ya se convirtió en uno de los temas más delicados para Morena y para el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Durante una visita a Aguascalientes, Noroña defendió públicamente a Rocha Moya y cuestionó la actuación de las autoridades estadounidenses. El senador afirmó que México no puede actuar únicamente con base en acusaciones sin pruebas verificables y recordó que Estados Unidos también ha solicitado evidencia en otros procesos de extradición impulsados por México.
🇲🇽 Noroña exige pruebas contra Rocha Moya y acusa injerencia
Fernández Noroña aseguró que el gobierno estadounidense no debe actuar con facultades “extraterritoriales” ni intervenir políticamente en asuntos internos mexicanos. Según el senador, el caso podría formar parte de una presión política vinculada con las elecciones de 2027 y las negociaciones del T-MEC.
El legislador también respaldó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien en días recientes reiteró que Estados Unidos debe presentar pruebas claras antes de proceder contra funcionarios mexicanos señalados por presuntos nexos criminales.
Las acusaciones contra Rocha Moya surgieron después de que el Departamento de Justicia estadounidense lo relacionara, junto con otros funcionarios de Sinaloa, con supuestas operaciones de protección al narcotráfico. A raíz del escándalo, el mandatario solicitó licencia temporal como gobernador para facilitar investigaciones de la Fiscalía General de la República.
El caso ha provocado una fuerte confrontación política en México. Mientras Morena y aliados exigen pruebas contundentes antes de emitir juicios, partidos de oposición como PAN y Movimiento Ciudadano piden investigaciones más profundas, desafuero e incluso desaparición de poderes en Sinaloa.
La polémica también se intensificó tras la detención en Estados Unidos de Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, señalado en investigaciones relacionadas con el crimen organizado. Esto incrementó la presión política sobre el círculo cercano de Rocha Moya y elevó la atención mediática nacional.
🔎 Caso Rocha Moya aumenta tensión entre México y EU
Expertos consideran que el conflicto podría escalar diplomáticamente si Estados Unidos insiste en nuevas acusaciones sin compartir información formal con autoridades mexicanas. La relación bilateral atraviesa un momento delicado por temas de narcotráfico, seguridad y cooperación internacional.
Además, el tema genera preocupación por el impacto político y económico que podría tener en México. Analistas advierten que los casos de presuntos vínculos entre funcionarios y crimen organizado afectan la confianza institucional y la percepción internacional sobre seguridad en el país.
Estados turísticos como Quintana Roo y destinos internacionales como Cancún también siguen de cerca la situación. La estabilidad política y la cooperación entre México y Estados Unidos son factores clave para el turismo, inversión y comercio en la región.
En redes sociales, las declaraciones de Noroña rápidamente se volvieron virales. Mientras simpatizantes de Morena respaldaron su postura sobre soberanía nacional, críticos acusaron al senador de minimizar señalamientos relacionados con narcotráfico.
La discusión también revive comparaciones con otros casos históricos de funcionarios mexicanos investigados por autoridades estadounidenses. Especialistas consideran que el desenlace del caso Rocha Moya podría marcar un precedente importante en la relación judicial entre ambos países.
Por ahora, la atención está centrada en si Estados Unidos entregará nuevas pruebas a la Fiscalía mexicana y en la respuesta del gobierno federal. Lo que ocurra en las próximas semanas podría definir no solo el futuro político de Rocha Moya, sino también el nivel de tensión diplomática entre México y Washington.
















