
Londres, 19 de junio de 2026.- La presión sobre el primer ministro británico, Keir Starmer, aumentó considerablemente después de que varios ministros de su gabinete le solicitaran su dimisión. Esta petición surge tras la victoria electoral de Andy Burnham, exalcalde de Mánchester, en una elección parcial que le otorga un escaño en el Parlamento y la posibilidad de desafiar el liderazgo laborista.
Según reportes de medios británicos como BBC, The Times y Financial Times, Heidi Alexander, ministra de Transportes, fue la primera en expresar en privado a Starmer la necesidad de que establezca un calendario para su renuncia. Alexander argumentó que la salida de Starmer sería beneficiosa tanto para el Partido Laborista como para el Reino Unido.
Además de Alexander, Ed Miliband, ministro de Energía, y Shabana Mahmood, responsable de Interior, también han sugerido facilitar una transición ordenada. Un ministro no identificado indicó a The Times que varios miembros del gabinete están dispuestos a dimitir en cadena si Starmer no renuncia voluntariamente.
En el último mes, Starmer ha enfrentado siete dimisiones importantes dentro de su gobierno, incluyendo las de Wes Streeting y John Healey, quienes encabezaban las carteras de Sanidad y Defensa, respectivamente, además de otros cinco secretarios de Estado. Estas bajas reflejan un clima de inestabilidad política en el liderazgo laborista.
La victoria de Burnham en la circunscripción de Makerfield le permite ocupar un escaño en la Cámara de los Comunes, requisito indispensable para contender en unas primarias por el liderazgo del Partido Laborista. Para activar este proceso, Burnham debe demostrar el apoyo de al menos 81 diputados laboristas, cifra que, según LabourList, ya habría alcanzado incluyendo a ministros actuales del gabinete de Starmer.
Impacto en el liderazgo laborista
Este escenario genera un ambiente de incertidumbre política en el Reino Unido, ya que la competencia interna podría modificar el rumbo del partido y del gobierno. La acumulación de dimisiones y la presión creciente reflejan un desgaste en el liderazgo de Starmer, que busca mantener su posición mientras enfrenta desafíos internos significativos.
Reacciones y próximos pasos
Starmer ha mantenido reuniones y llamadas con sus ministros para defender su liderazgo. Sin embargo, la situación permanece tensa y el futuro político del primer ministro dependerá en gran medida de la evolución del respaldo dentro de su partido y de la capacidad de Burnham para consolidar su candidatura.
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