
Durante su gira por Michoacán, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó en la Unidad Deportiva de Apatzingán el cierre de la entrega de créditos a la palabra para mujeres, otorgados a través de Financiera para el Bienestar (Finabien). De acuerdo con lo informado, se alcanzó la meta de 56 mil 500 créditos para la entidad, con la entrega de los últimos 551 apoyos durante el evento, como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
Sin embargo, más allá de los apoyos económicos, uno de los mensajes que destacó durante la visita fue el llamado de la mandataria a mantener la honestidad dentro de la vida pública. “No queremos corrupción en la Cuarta Transformación de la vida pública de México”, afirmó Sheinbaum, quien sostuvo que la autoridad moral y la defensa de la soberanía comienzan precisamente con la honestidad.
El discurso cobra relevancia en medio de los cuestionamientos que enfrenta Guadalupe Taddei, consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), por presuntas irregularidades en contrataciones, posibles conflictos de interés y relaciones con empresas proveedoras del organismo, entre ellas Cajas Graf y Corporativo ZEG.
De acuerdo con la información disponible, la Auditoría Superior de la Federación abrió una investigación de oficio para revisar los señalamientos. Hasta el momento, estas acusaciones deben distinguirse de responsabilidades acreditadas, pues corresponde a las instancias competentes determinar si existieron irregularidades y quiénes serían responsables.
Además, días antes, durante su conferencia matutina del 23 de octubre, Sheinbaum había señalado que “no debe haber ninguna sombra de corrupción en el INE” y pidió que se realizaran las auditorías necesarias.

Durante su visita a Apatzingán, la presidenta no mencionó directamente a Taddei en su discurso principal. Y cuando fue cuestionada sobre las versiones de una posible renuncia de la consejera presidenta, evitó adelantar una postura y dejó la decisión en manos de la propia funcionaria.
Así, mientras Sheinbaum insiste públicamente en que la honestidad debe ser uno de los principios de la vida pública, los señalamientos sobre el manejo de contrataciones en el INE mantienen la atención sobre la transparencia y la rendición de cuentas dentro de las instituciones.
La investigación y las auditorías serán determinantes para esclarecer los hechos. Por ahora, la pregunta es si los procedimientos permitirán aclarar los señalamientos y establecer, con pruebas, si hubo o no responsabilidades.









