
Internacional, 29 de julio de 2026.- Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú tras una ajustada victoria en la segunda vuelta electoral. Su llegada al poder marca el retorno del fujimorismo en un país profundamente dividido por su pasado político y social. La nueva mandataria anunció medidas económicas y un cambio en la estrategia de seguridad que han generado diversas reacciones.
En su primer discurso ante el Congreso, Fujimori prometió un aumento del 15% al salario mínimo y un bono único para incentivar la formalización laboral en micro y pequeñas empresas. Además, anunció la duplicación del programa de pensiones para adultos mayores en situación vulnerable y se comprometió a reducir a la mitad la pobreza infantil. También destinó recursos para enfrentar las lluvias e inundaciones causadas por el fenómeno de El Niño en Perú y Ecuador.
Keiko Fujimori informó que las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el control de la seguridad interna en las zonas declaradas en estado de emergencia, en coordinación con la Policía Nacional. Esta medida busca combatir el crimen organizado y la delincuencia, aunque expertos advierten que la solución no será sencilla ni inmediata.
El politólogo Gonzalo Banda Lazarte señaló que el discurso de Fujimori refleja un pragmatismo político basado en promesas de gasto público orientadas a sus seguidores. Por su parte, Kathy Zegarra, integrante de la Red de Politólogas de Perú, destacó que Keiko ha consolidado una estructura partidaria más disciplinada que la de su padre, Alberto Fujimori, cuyo gobierno estuvo marcado por violaciones a los derechos humanos y sigue generando controversia.
Ambos analistas coinciden en que la apuesta del fujimorismo es mantener el statu quo político y económico, sin un proyecto refundacional claro. La incorporación de los militares en tareas de seguridad podría aumentar la violencia en los operativos, según advierten. Además, la presidenta enfrenta el reto de gestionar la polarización política y las protestas que marcaron el gobierno anterior.
El regreso del fujimorismo también reabre el debate sobre la memoria histórica y la justicia para las víctimas de la dictadura de Alberto Fujimori. Kathy Zegarra expresó preocupación por un posible intento de reescribir la historia, mientras que Banda Lazarte señaló que la administración actual ha mostrado actitudes que buscan resignificar ese periodo.
Keiko Fujimori y la seguridad en Perú
La decisión de que las Fuerzas Armadas lideren temporalmente la seguridad en zonas en emergencia busca responder a la promesa de mano dura contra la delincuencia. Sin embargo, expertos advierten que esta estrategia no resolverá los problemas estructurales y podría intensificar la violencia en el país.
Desafíos políticos y sociales tras el retorno del fujimorismo
El gobierno de Keiko Fujimori debe enfrentar la profunda división social y política en Perú. La reconciliación nacional, mencionada en su discurso, se ve complicada por la persistencia de protestas y la fuerte oposición al fujimorismo. La forma en que maneje estos desafíos será clave para la estabilidad del país.
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