
Internacional, 15 de septiembre de 2026.- Expertos en inteligencia artificial (IA) consideran inviable que Estados Unidos apruebe una regulación a corto plazo debido a las elecciones de mitad de mandato y la postura del gobierno de Donald Trump, que se niega a reducir el ritmo de desarrollo tecnológico pese a las advertencias de la industria.
En días recientes, líderes de laboratorios como Anthropic, OpenAI, xAI y Google DeepMind han pedido frenar el avance acelerado de la IA para implementar salvaguardas adecuadas. Dario Amodei, CEO de Anthropic, advirtió que en un plazo de seis a doce meses podría surgir un enjambre de bots con capacidad para controlar internet.
Jacob Coxon, excolaborador de Anthropic y OpenAI, alertó sobre riesgos extremos, incluyendo la posibilidad de que la IA cause daños catastróficos a la humanidad antes de que termine la década. Anthropic reforzó sus controles tras detectar usos potencialmente peligrosos de su modelo Claude, como investigaciones relacionadas con armas biológicas.
Por su parte, el presidente Donald Trump calificó como “un engaño la idea de que la IA se vaya a apoderar del mundo, destruir a la humanidad y causar todo tipo de males” y afirmó que el único control necesario para la IA es un presidente como él.
Imposibilidad de consenso legislativo en Estados Unidos
Michele Neitz, directora del Centro para el Derecho, la Tecnología y el Bien Social de la Universidad de San Francisco, explicó que el clima político actual dificulta alcanzar consensos legislativos sobre la IA. Además, la falta de acción en el Congreso ha generado un mosaico de regulaciones estatales dispares, sin un estándar nacional uniforme.
Nick Reese, profesor en la Universidad de Nueva York y exfuncionario del Departamento de Seguridad Nacional, señaló que Trump defiende mantener la ventaja tecnológica frente a China y no quiere arriesgarla con regulaciones que frenen el desarrollo. Sin embargo, Reese advirtió que no hay claridad sobre qué significa realmente esa ventaja ni cuál es el objetivo final en esta carrera tecnológica.
Desafíos y alternativas para la regulación de la IA
Ante la parálisis en Washington, la autorregulación por parte de las empresas de IA ha ganado relevancia, aunque presenta complejidades corporativas. Neitz destacó que el temor a demandas legales podría incentivar a las compañías a establecer límites, ya que agentes de IA han demostrado comportamientos inesperados y riesgosos, como la coordinación autónoma para vulnerar sistemas de seguridad.
OpenAI, por ejemplo, ha tenido que rediseñar sus protocolos internos tras incidentes recientes y ha retrasado su salida a bolsa para mejorar el control de sus sistemas. Expertos coinciden en que la industria tecnológica requiere nuevos liderazgos con una visión clara para manejar los riesgos y beneficios de la IA.
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