
Temara, Marruecos, 6 de julio de 2026.- Un reconocido influencer marroquí recibió una condena de ocho meses de prisión efectiva tras publicar un video donde cocinaba y consumía la carne de un perro callejero. El material audiovisual desató una ola de indignación global, una fuerte polémica social y severas críticas por parte de la comunidad local e internacional.
El Tribunal de Primera Instancia de Temara, una ciudad ubicada en las inmediaciones de la capital, Rabat, dictó la sentencia condenatoria en contra de A. A., popularmente conocido en las plataformas digitales bajo el seudónimo de ‘bn nsns’. Además de la pena de cárcel, el creador de contenido deberá pagar una multa administrativa de 20 mil dirhams, cifra que equivale a casi 95 mil pesos mexicanos. La estricta resolución judicial responde directamente a la difusión del video en su canal de YouTube, donde exhibió la preparación del animal durante la festividad musulmana del Aid al-Adha, popularmente llamada la Fiesta del Cordero.
El youtuber, quien acumula una audiencia de más de 2.2 millones de suscriptores en su canal oficial, intentó defenderse argumentando que halló al canino sin vida a la orilla de una carretera, presuntamente atropellado por un vehículo. De igual forma, negó rotundamente haber asesinado al animal por cuenta propia. Pese a sus justificaciones, la opinión pública y las autoridades judiciales catalogaron el metraje como una grave falta de respeto a las tradiciones sagradas de la región y un acto de profunda insensibilidad hacia la vida animal.
Repudio digital y antecedentes del creador de contenido
La publicación de las imágenes provocó un rechazo masivo en las redes sociales. Cientos de miles de internautas calificaron el contenido de “repugnante”, “cruel” y “chocante”, organizando campañas virtuales para exigir la intervención inmediata de la justicia marroquí. La controversia escaló debido al contexto económico local, ya que el video se grabó en medio de un notable incremento en los precios de la carne de cordero durante la temporada festiva, un factor que el influencer utilizó para generar morbo y monetización.
Este polémico suceso no representa el primer escándalo en el historial del creador de contenido norteafricano. En transmisiones previas, el joven ya había desafiado las normas comunitarias al consumir carne de especies exóticas o poco comunes, incluyendo tortugas y serpientes. Asimismo, solía ganar notoriedad mediante retos de alto riesgo físico, tales como pasar la noche entera dentro de tumbas de cementerios o realizar exploraciones no autorizadas en cuevas de alta peligrosidad.
Debate sobre los límites del contenido en redes
El caso encendió un debate nacional en Marruecos en torno a los límites éticos y legales de los materiales que se suben a internet, así como la urgencia de hacer respetar los valores culturales y religiosos de la población. Con este fallo, las autoridades judiciales sientan un precedente importante y refuerzan su postura para castigar de manera ejemplar aquellas conductas que causen indignación pública generalizada.
Aunque los administradores de la plataforma eliminaron el video de forma definitiva tras el dictamen del juez, la huella digital y el debate sobre la responsabilidad de los líderes de opinión virtuales continúan vigentes en la comunidad internacional.
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