
Internacional, 25 de junio de 2026.- La fiscalía de distrito de Manhattan anunció el retiro del cargo de violación contra el exproductor Harvey Weinstein en uno de los casos más significativos ligados al movimiento #MeToo. Esta decisión responde a que la víctima, la actriz Jessica Mann, decidió no volver a testificar tras tres juicios sin veredicto definitivo.
El fiscal Alvin Bragg explicó que, tras dialogar con Mann, quien acusó a Weinstein de violación en 2013, la fiscalía optó por no continuar con un cuarto juicio. Mann, que tenía 27 años en el momento de los hechos, consideró que el proceso había sido traumático y prefirió no participar de nuevo en el tribunal.
Weinstein, de 74 años, ha mantenido que la relación fue consensuada. Bragg afirmó que la decisión no cuestiona la credibilidad de Mann, a quien calificó como una testigo confiable. Sin embargo, destacó el impacto emocional que ha tenido el proceso judicial para ella.
El caso había llegado a un tercer juicio en mayo, pero el jurado no logró un veredicto unánime. Esto abría la posibilidad de un nuevo juicio, que finalmente fue descartado tras la postura de la denunciante.
Harvey Weinstein se convirtió en un símbolo de la caída de figuras poderosas en la industria del entretenimiento tras las denuncias masivas que surgieron con el movimiento #MeToo en 2017. Más de 80 mujeres lo acusaron de agresión o abuso sexual, lo que provocó su caída profesional y legal.
Actualmente, Weinstein permanece encarcelado en Rikers Island, en Nueva York, y enfrenta otros procesos judiciales por delitos sexuales. El retiro de este cargo específico no afecta los casos pendientes en su contra.
Impacto y contexto del caso Weinstein
El caso de Harvey Weinstein marcó un precedente en la lucha contra el abuso en la industria del entretenimiento. Su proceso judicial evidenció las dificultades que enfrentan las víctimas para sostener sus denuncias en tribunales, especialmente en casos con múltiples juicios y largos procesos.
Decisión basada en el bienestar de la víctima
La fiscalía subrayó que la prioridad fue respetar la voluntad y el bienestar de Jessica Mann, evitando exponerla a un nuevo juicio que podría ser perjudicial para ella. Este enfoque refleja un cambio en la forma en que se manejan casos sensibles de agresión sexual.
También puedes leer: Más noticias de Internacionales en OLA Noticias.

















