
Cabo Cañaveral, 2 de junio de 2026.- Blue Origin informó que la explosión de su cohete New Glenn durante una prueba en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral no dañó los tanques de combustible ni la plataforma de lanzamiento. La compañía detalló que los tanques de metano, hidrógeno y oxígeno permanecen en buen estado, al igual que el tanque de agua y la torre de soporte, que puede repararse en el sitio.
Daños limitados tras la explosión
El incidente ocurrió durante una prueba de encendido de motores y afectó principalmente una torre pararrayos y el transportador-erector, estructuras utilizadas para trasladar y elevar el cohete. A pesar de la explosión, un propulsor y otras piezas almacenadas cerca no sufrieron daños, lo que representa una noticia favorable para la empresa.

El director ejecutivo de Blue Origin, Dave Limp, afirmó en una actualización que la compañía planea realizar un nuevo vuelo antes de que finalice el año, mostrando confianza en la recuperación rápida del programa.
Blue Origin recibió un contrato de la NASA por cientos de millones de dólares días antes del accidente para lanzar vehículos exploradores a la Luna como parte del programa Artemis. Los cohetes New Glenn serán clave para transportar el módulo de alunizaje Blue Moon, que llevará a los astronautas a la superficie lunar en los próximos años.
Perspectivas para la misión lunar Artemis
La NASA tiene como objetivo realizar el primer alunizaje tripulado desde 1972 para el año 2028. Jared Isaacman, administrador de la agencia espacial, indicó que se trabaja para que la plataforma de lanzamiento esté operativa lo antes posible, sin descuidar el avance en el desarrollo del módulo de alunizaje.
En comparación, la línea de cohetes New Glenn ha tenido solo tres lanzamientos, siendo menor en tamaño que el Starship de SpaceX, que también forma parte de las misiones Artemis para transportar astronautas a la Luna.
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