
8 DE MAYO DEL 2026 – INTERNACIONAL- El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha dado un paso histórico al abrir sus archivos más resguardados sobre los fenómenos anómalos no identificados. Esta decisión responde a una orden directa del presidente Donald Trump, quien solicitó que la información dejara de ser secreta para que el público pueda conocer los detalles de estos eventos. La publicación incluye más de 160 documentos que habían permanecido ocultos durante décadas, alimentando todo tipo de teorías entre los ciudadanos y especialistas en el tema.

Muchos de estos informes datan de la década de 1940, lo que demuestra que el interés y el seguimiento de estos objetos voladores no identificados no es algo nuevo para el gobierno. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, señaló que la transparencia es fundamental para terminar con la especulación que ha rodeado a estos archivos por tanto tiempo. Entre los papeles liberados se encuentran descripciones detalladas de lo que en aquel entonces se denominaban “discos voladores”, captados por personal militar en diferentes puntos del país.
Avistamientos históricos y reportes recientes
Dentro del material desclasificado, destaca un informe de inteligencia de la Fuerza Aérea de 1948, el cual estuvo bajo la categoría de “máximo secreto”. En este documento se analizan diversos encuentros con platillos voladores y aeronaves que no pudieron ser reconocidas por la tecnología de la época. Lo sorprendente es que los archivos no solo se limitan al pasado lejano, sino que también incluyen reportes muy actuales que mencionan tecnologías o fenómenos difíciles de explicar incluso con los avances científicos que tenemos hoy en día.
Un caso que ha llamado mucho la atención ocurrió apenas en 2023, donde tres agentes especiales federales vivieron una experiencia inusual. Según sus testimonios individuales, observaron en el cielo grandes órbitas de color naranja que soltaban pequeñas esferas de luz roja. Este tipo de encuentros con aeronaves no identificadas refuerza la idea de que el fenómeno sigue activo y presente en el espacio aéreo, lo que ha llevado al Pentágono a utilizar términos más técnicos y amplios para referirse a estos sucesos.
El contexto político de la desclasificación
La orden de Trump para identificar y publicar estos archivos sobre extraterrestres surgió de una fuerte crítica hacia administraciones anteriores. El mandatario republicano señaló que existía una falta de claridad y cuestionó al expresidente Barack Obama por sus recientes comentarios en un podcast sobre la posibilidad de vida fuera de nuestro planeta. Esta rivalidad política ha acelerado el proceso de apertura de los archivos, permitiendo que documentos que antes eran inaccesibles ahora estén a un solo clic de distancia en el portal web del Pentágono.
Es importante mencionar que, además de los testimonios visuales, la desclasificación busca estandarizar cómo se reportan estos incidentes en el futuro. El gobierno busca que los pilotos y agentes no tengan miedo de informar sobre fenómenos anómalos no identificados por temor a ser juzgados. Con esta nueva política de transparencia, se espera que la recolección de datos sea más precisa y que la ciencia pueda finalmente dar una respuesta clara a lo que realmente está ocurriendo en nuestros cielos desde hace casi un siglo.
















