
Miami, 11 de junio de 2026.- La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos confirmó la formación del fenómeno meteorológico conocido como “El Niño” en el Pacífico tropical. Según sus reportes, este evento podría intensificarse a un nivel “muy fuerte” durante el otoño, con un periodo prolongado de temperaturas superiores al promedio.
La NOAA explicó que existe una probabilidad del 63% de que las temperaturas de la superficie marítima en la región del Pacífico excedan los 2 grados Celsius sobre lo habitual. Este umbral supera el mínimo de 0.5 grados centígrados por encima del promedio que define la presencia de “El Niño” cuando se mantiene por varios meses consecutivos.
Impactos climáticos en Estados Unidos
Este fenómeno implica un calentamiento inusual de las aguas del Pacífico y un aumento en la intensidad de los vientos del oeste, lo que genera una mayor cizalladura vertical del viento. Para Estados Unidos, la NOAA señala que esto puede traducirse en condiciones más secas y un invierno más cálido en gran parte del país, aunque también se anticipa un aumento en la frecuencia de tormentas en el sur.
Además, los vientos asociados a “El Niño” incrementan la probabilidad de ciclones tropicales en el Pacífico, mientras que reducen la actividad de huracanes en el Atlántico. En mayo, la NOAA proyectó entre 15 y 22 tormentas con nombre en el Pacífico, cifra superior al promedio, y 14 ciclones con nombre en el Atlántico, incluyendo seis huracanes, por debajo del promedio histórico.
La agencia también advirtió sobre un mayor riesgo de inundaciones por oleaje, especialmente en la Costa Oeste de Estados Unidos. Asimismo, se esperan cambios en la migración de especies marinas y la proliferación de algas nocivas, fenómenos que pueden afectar ecosistemas y actividades pesqueras.
Contexto climático actual
La llegada de “El Niño” coincide con una ola de calor temprana que afecta a gran parte de Estados Unidos, donde se registran temperaturas superiores a 37 grados centígrados (100 Fahrenheit), según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS). Además, la NOAA había anticipado en marzo que la sequía que abarca más de la mitad del país persistiría durante la primavera, junto con temperaturas por encima del promedio histórico entre abril y junio.
Estos pronósticos subrayan la importancia de monitorear el desarrollo de “El Niño” y sus posibles efectos en el clima y la población estadounidense en los próximos meses.
También puedes leer: Más noticias de Internacionales en OLA Noticias.