
Uno de los operadores más importantes de Los Chapitos dio un giro inesperado en Estados Unidos. Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias “El Jando”, identificado como piloto y colaborador clave del Cártel de Sinaloa, aceptó declararse culpable ante autoridades estadounidenses por delitos relacionados con tráfico internacional de cocaína. El caso volvió a colocar bajo presión a la organización criminal liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y encendió las alertas por las posibles revelaciones que podría aportar a la justicia de Estados Unidos.
✈️ Piloto de Los Chapitos admite tráfico de cocaína
De acuerdo con documentos judiciales revelados en la Corte del Distrito de Columbia, El Jando se declaró culpable del delito de conspiración para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína con destino a Estados Unidos. Según la investigación del Departamento de Justicia, el operador criminal participó durante más de una década en el traslado aéreo de cargamentos de droga desde Centroamérica y Sudamérica hacia México para posteriormente enviarlos a territorio estadounidense.
Las autoridades estadunidenses señalan que Mauro Núñez Ojeda trabajaba directamente bajo órdenes de integrantes de Los Chapitos, principalmente de Iván Archivaldo Guzmán Salazar. El expediente judicial indica que “El Jando” coordinaba vuelos clandestinos, transportaba armas, drogas y también movilizaba a miembros de alto nivel del cártel para evitar capturas de las fuerzas de seguridad.
Según los fiscales estadounidenses, el piloto reconoció que al menos 450 kilogramos de cocaína pueden atribuirse directamente a sus operaciones criminales. Uno de los casos más relevantes ocurrió en 2017, cuando viajó a Costa Rica para trasladar aproximadamente 400 kilos de droga hacia Sinaloa. Desde ahí, los cargamentos eran distribuidos por la organización criminal hacia distintas ciudades de Estados Unidos.
⚠️ El Jando podría enfrentar cadena perpetua
El acuerdo firmado entre “El Jando” y autoridades estadounidenses establece que podría recibir una condena mínima de 10 años de prisión y hasta cadena perpetua. Además, el documento señala que el operador criminal podría ser obligado a pagar multas millonarias y perder propiedades relacionadas con las ganancias obtenidas mediante actividades ilícitas.
El caso resulta especialmente delicado porque Mauro Núñez Ojeda era considerado uno de los principales operadores logísticos de la facción de Los Chapitos, grupo criminal señalado como responsable del tráfico masivo de fentanilo, cocaína y otras drogas hacia Estados Unidos. Agencias estadounidenses consideran a esta organización como una de las estructuras criminales más peligrosas de América Latina.
Expertos en seguridad consideran que este tipo de acuerdos judiciales suelen ser estratégicos para las autoridades estadounidenses, ya que pueden abrir la puerta a información clave sobre rutas de narcotráfico, estructuras financieras y redes de corrupción relacionadas con grupos criminales mexicanos. En otros casos similares, integrantes de cárteles han reducido sus condenas a cambio de colaborar con investigaciones federales.
















