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Internacional, 3 de junio de 2026.- Jamshid Ghomi, empresario con doble nacionalidad estadounidense e iraní, fue detenido en California por presuntamente vender tecnología informática estadounidense al programa nuclear y militar de Irán. La acusación fue presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Ghomi es fundador y director ejecutivo de Faraz Pardaz Rayaneh Co. Ltd. (FPR), una empresa de redes informáticas con sede en Teherán. Según la denuncia federal, utilizó cuentas personales y empresas fachada para exportar ilegalmente tecnología estadounidense sin las licencias correspondientes.
De acuerdo con el comunicado oficial, Ghomi adquirió sofisticados equipos de redes, seguridad y cifrado para clientes iraníes, incluyendo centros nucleares y militares sancionados. Las ventas anuales de su empresa superaban los 10 millones de dólares y abastecían a cientos de entidades iraníes sujetas a sanciones.
Las autoridades detallaron que Ghomi ocultó su participación en las operaciones al ordenar a sus cómplices en los Emiratos Árabes Unidos que omitieran su nombre en la documentación y facturas, y en ocasiones escondieron equipos estadounidenses dentro de envíos más grandes.
John A. Eisenberg, fiscal general adjunto para la Seguridad Nacional, señaló que la División de Seguridad Nacional responsabilizará a quienes violen las leyes para apoyar las ambiciones nucleares iraníes. Ghomi enfrenta cargos por conspiración para violar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) y podría recibir hasta 20 años de prisión si es declarado culpable.
La investigación está a cargo de la División de Investigación Criminal del Servicio de Impuestos Internos (IRS) y la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de EE.UU. Ghomi tiene previsto comparecer ante el Tribunal de Distrito en Santa Ana, California, el 4 de junio.
Contexto de las sanciones y el comercio ilegal
Las sanciones estadounidenses contra Irán prohíben la exportación de tecnología avanzada que pueda fortalecer el programa nuclear y militar del país. La venta de equipos informáticos sofisticados representa un riesgo para la seguridad internacional y viola acuerdos multilaterales.
Impacto en la seguridad internacional
El caso de Ghomi evidencia cómo redes de comercio ilegal pueden facilitar el acceso de Irán a tecnología restringida, complicando los esfuerzos globales para controlar su programa nuclear. La acción de EE.UU. busca frenar estas prácticas y mantener la presión sobre entidades sancionadas.
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