
Ciudad de México, 19 de junio de 2026.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha acumulado al menos 71 días de paro de labores en los últimos dos años y medio, afectando el calendario escolar y a millones de estudiantes en México.
Los paros se han concentrado principalmente en estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Zacatecas y la Ciudad de México, donde la presencia del magisterio disidente es mayor. En 2024, la CNTE suspendió actividades 27 días, en 2025 fueron 25 días y en 2026 suma ya 19 días de paro indefinido, según un análisis hemerográfico.
Estas interrupciones representan entre el 10.3% y el 14.6% del ciclo escolar anual de 185 días, con un impacto directo en el aprendizaje de aproximadamente 1.4 millones de niños, niñas y adolescentes, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Las demandas del magisterio disidente incluyen la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 para modificar el cálculo de pensiones, la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros (Usicamm), la contratación automática de egresados normalistas, un aumento salarial del 100% al salario base y la eliminación de la reforma educativa.
Expertos como María Teresa Gutiérrez, directora de Monitoreo de Indicadores de Mexicanos Primero, advierten que estos paros tienen efectos acumulativos en el aprendizaje, especialmente en estados con rezagos educativos estructurales. La especialista señala que los estudiantes en contextos vulnerables son los más afectados, ya que dependen casi exclusivamente de la escuela para su desarrollo educativo.
Horacio Martínez, académico del Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación José María Morelos, considera que la normalización de estos paros anuales refleja una subordinación del calendario escolar a negociaciones políticas recurrentes, sin resolver los problemas estructurales del sistema educativo. Martínez enfatiza que los 71 días de paro representan una deuda educativa difícil de saldar para las generaciones más vulnerables.
Impacto desigual en el aprendizaje
El académico explica que mientras algunos estudiantes pueden acceder a apoyos externos, los sectores más desfavorecidos sufren la pérdida de tiempo escolar, lo que amplía las brechas educativas existentes. La suspensión de actividades afecta especialmente a quienes viven en condiciones de pobreza, violencia o exclusión social.
Contexto político y educativo
María Mercedes Ruiz, investigadora de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, señala que la CNTE actúa con demandas políticas claras, como la derogación de la Ley del ISSSTE y la reforma educativa, en un contexto donde autoridades federales han manifestado su intención de atender estas demandas. Sin embargo, la investigadora advierte que los paros violan el derecho de los estudiantes a la educación.
El primer paro nacional indefinido durante el gobierno actual ocurrió en 2024 y concluyó con un ajuste salarial del 10%. No obstante, en 2025 y 2026 surgieron nuevos paros con demandas más amplias, sin que hasta ahora se haya logrado una solución definitiva.
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