
Internacional, 28 de septiembre de 2026.- Más de 31 mil empresas han cerrado en Argentina desde que Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023, según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Esta cifra representa aproximadamente un 6% del total de compañías y ha generado un intenso debate sobre la situación económica y social del país.
Impacto en el empleo y la economía formal
El cierre de empresas afecta principalmente a pequeñas y medianas compañías, que enfrentan una caída en el consumo, aumento de tarifas básicas y competencia con importaciones más baratas. Alejandro Marchizotti, expropietario de una hamburguesería, relató a BBC Mundo cómo la baja en clientes y los costos crecientes lo obligaron a cerrar su negocio a fines de mayo.
Mientras tanto, sectores como la minería, energía y agroindustria lideran el crecimiento económico, generando un récord histórico de ingresos en dólares. Sin embargo, esta expansión no se refleja en la creación de empleo formal, que ha disminuido, mientras crece el trabajo informal y el autoempleo, según expertos consultados.
Visiones contrapuestas sobre la situación económica
El presidente Milei ha minimizado el impacto del cierre de empresas, señalando que muchas son unipersonales y que la creación de empleo neta es positiva debido a la expansión del sector informal. El ministro Federico Sturzenegger anunció la creación de más de medio millón de puestos de trabajo basándose en datos oficiales, aunque la calidad y formalidad de estos empleos es cuestionada por economistas.
Por su parte, Hernán Letcher, director del CEPA, atribuye el cierre masivo a la combinación de caída en salarios reales, aumento de costos y apertura comercial que favorece a empresas extranjeras. Guido Zack, economista de Fundar, advierte que la apertura no ha sido equitativa y que muchas firmas nacionales enfrentan desventajas fiscales y financieras.
En contraste, Miguel Boggiano, director de CDI Capital, considera que el cierre de empresas es un fenómeno ligado a un cambio estructural económico, donde sectores antes sostenidos por políticas populistas pierden espacio. Destaca que el crecimiento se concentra en industrias orientadas a la exportación y que la recuperación de sectores afectados dependerá de la estabilidad inflacionaria.
El debate sobre la economía argentina, el cierre de empresas y el mercado laboral continuará en los próximos meses, especialmente con la proximidad de las elecciones presidenciales y la entrada en vigor de nuevos impuestos a combustibles.
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