
Xochimilco, Ciudad de México, 17 de septiembre de 2026.- La alcaldesa de Xochimilco, Circe Camacho Bastida, llegó con dos horas de retraso al desfile cívico realizado el 16 de septiembre para conmemorar el 216 aniversario del inicio de la Independencia. La demora provocó una fuerte rechifla por parte de estudiantes, padres de familia y asistentes que esperaron bajo el sol y el frío para el inicio del evento.
Al momento de su llegada, en lugar de ofrecer una disculpa por el retraso, la funcionaria reprendió a quienes protestaban por la espera. Camacho Bastida lamentó que esa fuera la educación que se les daba a los niños y advirtió que no se debería luego cuestionar lo que ocurre en las calles de Xochimilco. Además, intentó justificar su tardanza señalando que “así es el protocolo”.
Circe Camacho Bastida es militante del Partido del Trabajo y fue electa por la coalición Sigamos Haciendo Historia (Morena-PT-Verde). Desde octubre de 2024 gobierna la alcaldía de Xochimilco, presentándose como una servidora pública cercana al pueblo. Sin embargo, su actitud durante el desfile evidenció una desconexión con las expectativas ciudadanas sobre la puntualidad y el respeto en actos oficiales.
Retraso y reacción en el desfile cívico
El retraso de dos horas generó malestar entre los asistentes, quienes permanecieron de pie esperando el inicio formal de la conmemoración. La protesta ciudadana se manifestó con rechiflas y reclamos, que fueron respondidos con reproches por parte de la alcaldesa. Este episodio pone en evidencia la tensión entre autoridades y ciudadanos respecto a la responsabilidad y el compromiso en eventos públicos.

La alcaldesa defendió su llegada tardía argumentando que el protocolo oficial contempla ciertos tiempos, pero no ofreció una explicación clara ni una disculpa a los presentes. Su reacción fue interpretada como una falta de empatía hacia quienes aguardaban y como un distanciamiento de la función pública que representa.
Impacto y expectativas ciudadanas sobre la alcaldesa de Xochimilco
Este incidente ha generado cuestionamientos sobre la gestión de Camacho Bastida y su relación con la comunidad. La puntualidad y el respeto en actos cívicos son elementos valorados por la ciudadanía, quienes esperan que sus autoridades den ejemplo en estos aspectos. La alcaldesa, que llegó al cargo con la promesa de cercanía con el pueblo, enfrenta ahora un reclamo público por su falta de compromiso en un evento simbólico para la comunidad.
El episodio también refleja un desafío para las autoridades locales en mantener la confianza ciudadana y cumplir con las expectativas en la organización y desarrollo de eventos oficiales. La respuesta de la alcaldesa podría influir en la percepción pública sobre su administración y su capacidad para atender las demandas sociales.
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