
13 DE MAYO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Las autoridades migratorias de Estados Unidos llevaron a cabo una importante operación que resultó en la expulsión de 27 trabajadores de diversas embarcaciones turísticas. Entre los involucrados se encuentran empleados de la reconocida línea Disney Cruise Line, quienes fueron vinculados con la posesión y distribución de material ilícito. Esta medida se tomó tras una serie de inspecciones rigurosas realizadas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en el puerto de San Diego, California.
La investigación se centró en ocho navíos que atracaron en la costa estadounidense entre el 23 y el 27 de abril. Los agentes federales abordaron las naves para ejecutar una pesquisa específica sobre la explotación sexual de menores, detectando que los implicados, todos de nacionalidad extranjera, manejaban contenido prohibido. Como consecuencia directa de estas acciones, la deportación de trabajadores se ejecutó de manera inmediata, cancelando sus permisos de entrada al país de forma permanente.
Detalles de la investigación en los puertos
Según el informe oficial de la CBP, los individuos estaban directamente relacionados con la recepción y el transporte de este material digital. Las autoridades fueron enfáticas al señalar que no se permitirá el regreso de estas personas a territorio norteamericano, asegurando que sus visas han sido revocadas definitivamente. La mayoría de los sujetos que enfrentaron la expulsión de empleados son originarios de Filipinas, lo que ha generado una alerta en las agencias de contratación internacional.
El operativo forma parte de un esfuerzo continuo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para erradicar el material de explotación sexual infantil, conocido técnicamente como CSEM. Los investigadores revisaron dispositivos electrónicos y redes internas de los barcos para confirmar la participación de los sospechosos. La salida obligatoria de empleados subraya la vigilancia extrema que existe actualmente sobre las tripulaciones que tienen contacto directo con familias y menores de edad en alta mar.
Postura oficial de las empresas involucradas
Ante la gravedad de los hechos, Disney Cruise Line emitió un comunicado oficial confirmando su total disposición para colaborar con las agencias policiales. La empresa destacó que mantienen una política de “tolerancia cero” ante cualquier comportamiento que ponga en riesgo la integridad de las personas, especialmente de los niños. Tras confirmarse la deportación de personal, la compañía procedió a desvincularse de los señalados, reforzando sus filtros de seguridad para futuras contrataciones de personal de cruceros.
Este caso ha puesto en el ojo público la necesidad de controles más estrictos dentro de la industria de los viajes de placer. Las autoridades de la CBP advirtieron que los operativos dirigidos a combatir la distribución de contenido ilegal continuarán de forma aleatoria en todos los puertos del país. Con la expulsión de tripulantes, el gobierno de Estados Unidos envía un mensaje claro sobre las consecuencias legales y migratorias que enfrentan quienes participen en delitos de esta naturaleza, sin importar su puesto o empresa.
















