
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, precisó detalles importantes sobre el esquema de seguridad que rodea al gobernador con licencia de Sinaloa. Durante su reciente visita a la entidad este 4 de mayo, el funcionario federal aclaró que la asignación de escoltas para el exmandatario estatal no respondió a una petición personal de este, sino a una sugerencia técnica emanada del Gabinete de Seguridad. Esta recomendación que tuviera escoltas se fundamenta en un análisis preventivo ante la situación que atraviesa el estado.
Harfuch explicó que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana realizó una evaluación de riesgo detallada, considerando el entorno de violencia que se vive actualmente en Sinaloa. Al ser una figura política de alto perfil en una zona con pugnas constantes entre grupos delictivos, las autoridades federales determinaron que era necesario implementar medidas de protección federal. Bajo esta lógica, se decidió activar la recomendación que tuviera escoltas para garantizar la integridad física del gobernador con licencia mientras permanece en la entidad.
Confidencialidad en el despliegue operativo
Al ser cuestionado sobre la logística y la fuerza de seguridad destinada a esta tarea, el secretario mantuvo una postura de reserva institucional. El titular de la SSPC evitó mencionar la cantidad exacta de agentes que integran el equipo de protección, argumentando que revelar dicha cifra comprometería la eficacia de la seguridad operativa. Esta decisión de mantener bajo llave los detalles específicos es parte del protocolo estándar cuando se aplica una recomendación que tuviera escoltas a funcionarios o exfuncionarios en zonas de riesgo.
A pesar de que el despliegue es notable, García Harfuch fue muy claro al explicar que no existen reportes de inteligencia que sugieran un peligro inminente. El funcionario enfatizó que “no tenemos ningún indicio o dato de que pueda ser atacado”, lo que refuerza la idea de que la recomendación que tuviera escoltas es meramente una acción de carácter preventivo. El objetivo es evitar cualquier incidente antes de que se presente una amenaza real o directa contra el exgobernador.
Estrategia de seguridad integral en Sinaloa
La estancia de García Harfuch en Culiacán también ha servido para coordinar mesas de trabajo con los tres órdenes de gobierno, buscando ajustar las estrategias de pacificación en la zona. La protección a Rubén Rocha Moya se inserta dentro de este marco de acciones coordinadas para estabilizar la región. Al seguir la recomendación que tuviera escoltas, el Gobierno Federal asume la responsabilidad de la vigilancia, permitiendo que las autoridades locales se concentren en otras tareas de seguridad pública y prevención del delito en las áreas urbanas y rurales.
















