
Internacional, 29 de julio de 2026.- El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, impuso nuevos aranceles del 50 % a los productos alcohólicos canadienses, intensificando la disputa comercial entre ambos países. Esta medida ha sido respondida por las provincias canadienses con un boicot activo a los licores estadounidenses, que se mantiene firme desde marzo de 2025.
Las tiendas de licores en Canadá, la mayoría controladas por el Estado, retiraron masivamente los productos estadounidenses de sus estantes en respuesta a los aranceles iniciales. El primer ministro de Columbia Británica, David Eby, reiteró que no permitirán el regreso del alcohol estadounidense a sus tiendas.
Este boicot ha tenido un impacto tangible en las exportaciones de Estados Unidos, que cayeron un 3.8 % en 2025, según el Distilled Spirits Council of the United States. Por su parte, los productores canadienses han visto un aumento en la demanda interna, con la distribuidora provincial SAQ reportando un crecimiento del 69.4 % en productos locales de Quebec.
Impacto en destilerías canadienses por aranceles Trump Canadá
Paul Goulet, líder del sindicato de microdestilerías de Quebec, señaló que la guerra comercial ha generado una unidad inédita en el sector. Destilerías como Distillerie de Montréal reportan incrementos superiores al 35 % en ventas de whisky y ron especiado. Sin embargo, productores como Paul Cirka de CIRKA Distilleries reconocen que la producción limitada restringe el aprovechamiento total del mercado.
Desde Ontario, Mike Heisz de Junction 56 también observó un aumento en la distribución y ventas, aunque atribuye el crecimiento a múltiples factores. La incertidumbre comercial ha frenado planes de exportación hacia Estados Unidos, afectando la expansión de estas empresas.
Además, algunas marcas estadounidenses han trasladado procesos de embotellado a Quebec para evadir la prohibición, lo que ha generado competencia directa con productores locales, como el caso del ron Kraken embotellado en esa provincia.
Perspectivas y reformas en el mercado canadiense de licores
Una reforma reciente acordada por nueve provincias permitirá a los productores vender directamente a consumidores en otras regiones, evitando organismos reguladores provinciales. Quebec aún no se suma a esta medida, pero enfrenta presión política para modificar su monopolio estatal.
Paul Cirka considera este avance un paso positivo impulsado por la presión externa derivada de los aranceles de Trump, y espera que la legislación provincial cambie tras las próximas elecciones. Mientras tanto, la disputa comercial continúa afectando la dinámica del mercado de bebidas alcohólicas entre Canadá y Estados Unidos.
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