
Internacional, 22 de septiembre de 2026.- Los presidentes Donald Trump y Xi Jinping se preparan para discutir en Washington la posible prórroga de la tregua arancelaria parcial firmada en octubre pasado. Este acuerdo, que limita temporalmente la escalada de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, vence el próximo 10 de noviembre.
La tregua fue resultado de meses de tensiones que comenzaron en 2018 con la imposición de aranceles por parte de Trump. Aunque su sucesor Joe Biden mantuvo esta política, el conflicto se intensificó con el regreso de Trump a la Casa Blanca, generando un embargo comercial cruzado de facto entre las dos mayores economías mundiales.
En un encuentro reciente en Nueva York, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, abordaron la posibilidad de un paquete recíproco para reducir aranceles sobre mercancías por un valor aproximado de 30 mil millones de dólares de cada país. Sin embargo, persisten diferencias en temas clave como el acceso a semiconductores y la exportación de tierras raras, minerales estratégicos controlados por China.
China busca evitar la dependencia tecnológica de Estados Unidos, impulsando la autosuficiencia en sectores como los semiconductores avanzados. En respuesta, Pekín ha utilizado restricciones en la exportación de tierras raras, esenciales para industrias como la defensa y la energía limpia, como herramienta comercial. Estas medidas provocaron interrupciones industriales hasta que se suavizaron parcialmente con la tregua.
Tregua arancelaria y desafíos tecnológicos
La visita de Xi a Washington incluirá una comitiva empresarial con representantes de compañías como BYD, Xiaomi y el Banco de China. Esta presencia refleja el interés de Pekín en fortalecer vínculos comerciales pese a la resistencia de sectores estadounidenses, como la industria automotriz y la inteligencia artificial, que ven a China como un competidor creciente.
El control de flujos de inversión y la vigilancia mutua en tecnología avanzada son elementos centrales en las negociaciones. Trump considera crucial mantener la ventaja estadounidense en inteligencia artificial, tema también tratado en las recientes conversaciones previas a la cumbre.
Perspectivas y próximos pasos en la relación bilateral
Analistas anticipan que la cumbre podría concluir con un acuerdo limitado para reducir aranceles en ciertos productos, dejando para futuras negociaciones los asuntos más complejos. La renovación de la tregua es especialmente importante para Trump y los republicanos, quienes enfrentan presiones internas por la guerra contra Irán y el aumento en los precios de la gasolina antes de las elecciones legislativas de noviembre.
De esta forma, la reunión en Washington será un escenario clave para definir el rumbo comercial entre Estados Unidos y China en los próximos meses, con implicaciones para la economía global y sectores estratégicos.
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