
Sinaloa, 15 de junio de 2026.- Comunidades indígenas mayo-yoreme del colectivo ¡Aquí No! mantienen desde la madrugada de este lunes una toma pacífica e indefinida en la entrada de la planta de amoniaco del grupo suizo-alemán Proman, ubicada en la bahía de Ohuira, Sinaloa. La protesta busca la cancelación definitiva del proyecto y la reparación de los daños ambientales causados en la zona.
El gobernador indígena de Ohuira y vocero del movimiento, Felipe Montaño Valenzuela, afirmó que permanecerán en el lugar hasta obtener una respuesta del Gobierno federal. En el plantón, que inició a las 4:00 horas, se instalaron carpas y participan entre 150 y 200 personas de las comunidades de Ohuira, Lázaro Cárdenas, Paredones y Juan José Ríos.
La planta, que pertenece a la filial mexicana Gas Petroquímica de Occidente (GPO) y se encuentra en un 88 % de avance, ha sido motivo de resistencia durante 12 años por parte de los pueblos originarios. Según Montaño, la operación del complejo implicaría la destrucción de un área natural protegida y el desplazamiento de estas comunidades.
Semarnat y Profepa han manifestado su intención de realizar estudios ambientales para decidir el futuro del proyecto, pero el colectivo denuncia que ya se han talado manglares y rellenado 28 hectáreas de humedales en el sitio, afectando el humedal Santa María-Topolobampo-Ohuira, declarado sitio Ramsar.
Además, exigen que la planta no sea reubicada en otra zona de Sinaloa, rechazando la versión de GPO que presenta el proyecto como un desarrollo económico sustentable. Montaño señaló que no mantienen contacto con la empresa y que la ocupación es exclusiva para exigir atención del Gobierno federal.
Desde 2014, las comunidades mayo-yoreme han luchado por el derecho a ser consultadas sobre la obra, ganando un amparo en la Suprema Corte de Justicia en 2022. Sin embargo, denuncian que el proceso fue afectado por irregularidades. Organismos internacionales como Naciones Unidas han alertado sobre los riesgos ambientales y sociales que representa la planta, que podría generar contaminación y afectar a más de 6 mil personas que dependen del ecosistema local.
Toma indefinida en defensa del territorio
El colectivo ¡Aquí No! mantiene una ocupación intermitente y pacífica en la entrada de la planta, con la bandera blanca como símbolo de resistencia. Montaño enfatizó que “aquí no entra nadie” y que continuarán hasta que haya una respuesta clara del Gobierno federal sobre la cancelación y reparación ambiental.
Impacto ambiental y social en la bahía de Ohuira
La tala de manglares y el relleno de humedales han generado alarma entre las comunidades indígenas, quienes consideran que la planta pone en riesgo la biodiversidad y su modo de vida. La zona es un humedal protegido internacionalmente y sustento de miles de habitantes, por lo que la protesta busca impedir daños irreversibles.
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