
Internacional, 3 de junio de 2026.- Desde abril de 2025, el Instituto Nacional de Pediatría (INP) ha implementado terapias asistidas con perros para reducir el estrés hospitalario en niños y adolescentes. Hasta la fecha, más de 2 mil 700 pacientes pediátricos han participado en esta iniciativa que busca mejorar su bienestar emocional durante procesos médicos.
Beneficios emocionales y físicos de las terapias con perros
El programa denominado “Jueves de Perritos” se realiza en colaboración con el Centro de Actividades y Terapias Asistidas con Caninos (CENATAC), que provee perros entrenados para garantizar intervenciones seguras y adecuadas para los pacientes. Adriana Barrientos Deloya, encargada del programa, explicó que estas terapias no sustituyen tratamientos médicos, sino que complementan la atención al favorecer el estado emocional y la salud mental de los niños hospitalizados.
“Los pacientes experimentan una reducción significativa de estrés y ansiedad al interactuar con los perros, lo que facilita la realización de procedimientos hospitalarios y mejora su experiencia durante la hospitalización”, señaló Barrientos Deloya.
Impacto en la rehabilitación y motivación infantil
Además de mejorar el ánimo, las terapias con perros han demostrado incentivar a los niños a participar activamente en su rehabilitación. La presencia de los caninos motiva a los pacientes a comer, caminar y realizar actividades terapéuticas, incluyendo talleres de estimulación temprana que favorecen el desarrollo de habilidades motoras.
La especialista destacó que estas intervenciones contribuyen a que los niños pierdan el miedo a su estancia hospitalaria y aumenten la adherencia a sus tratamientos médicos.
El programa se ha convertido en una jornada esperada por pacientes y personal hospitalario, con la presencia de aproximadamente cinco perros que visitan el INP cada jueves de 9:00 a 13:00 horas.
Vanessa Carolina Pallares Trujillo, directora de CENATAC, indicó que las terapias se realizan bajo estrictos protocolos de higiene y control sanitario. Los perros están vacunados, desparasitados y sanitizados antes de ingresar a las áreas hospitalarias para evitar riesgos de infecciones, las cuales no se han incrementado desde el inicio del programa.
Asimismo, los perros reciben entrenamiento desde temprana edad para adaptarse a ambientes hospitalarios, ruidos y equipos médicos, garantizando interacciones seguras y controladas.
El programa también beneficia al personal de salud, desde médicos hasta personal de limpieza, quienes experimentan una disminución del estrés relacionado con sus jornadas laborales gracias a la presencia de los perros.
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