
28 DE ABRIL DEL 2026 – NACIONAL. Un tribunal enjuiciador dictó una sentencia definitiva de 43 años y nueve meses de prisión contra Juan Pablo “N”, responsable de quitarle la vida a la joven Lilian Escudero Fernández el pasado 22 de enero de 2024. Los hechos ocurrieron en Ciudad Sahagún, donde la víctima, originaria de Mineral de la Reforma y estudiante de Contaduría, rentaba un cuarto para continuar con su formación académica. El agresor, quien era el dueño del inmueble, permanecerá recluido en el Centro de Reinserción Social de Apan tras confirmarse su responsabilidad en este grave delito de feminicidio.
La investigación reveló que el sujeto ingresó sin permiso a la habitación de la joven para cometer el abuso sexual y causarle las heridas que terminaron con su vida. En un intento por evadir a la justicia, el ahora sentenciado trató de alterar la escena del crimen para simular que la muerte había sido causada por una fuga de gas accidental dentro de la vivienda. Sin embargo, gracias a la revisión de cámaras de seguridad y la aplicación de protocolos especializados contra el crimen de feminicidio, las autoridades lograron desmentir su versión.
Pruebas clave y detalles de la agresión sexual
Los familiares de la víctima fueron piezas fundamentales en el proceso, ya que aportaron las grabaciones de videovigilancia que permitieron identificar sin lugar a dudas a Juan Pablo “N” entrando al domicilio. Tras el hallazgo del cuerpo, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo inició las indagatorias bajo la perspectiva de género necesaria para castigar el acto de feminicidio. Estas pruebas técnicas, sumadas a los exámenes periciales médicos, confirmaron que no se trató de un accidente doméstico, sino de una agresión directa y planeada.
El proceso legal avanzó hasta demostrar que la relación de poder que ejercía el casero sobre su inquilina facilitó el ataque dentro de un espacio que debía ser seguro para ella. El tribunal subrayó que la violencia ejercida fue extrema, lo que justifica que la pena supere las cuatro décadas tras las rejas. Al tratarse de un caso de feminicidio con violencia sexual previa, el juez determinó que el castigo debía servir como un mensaje claro de justicia para la comunidad estudiantil y los habitantes de la región.
Multas económicas y críticas de organizaciones civiles
Además del tiempo en prisión, las autoridades impusieron una multa de 48 mil 656 pesos al culpable, cantidad que corresponde a 450 Unidades de Medida y Actualización. Aunque la sentencia es firme, diversos grupos de activistas han señalado que este suceso de feminicidio pudo haber alcanzado una pena mayor de acuerdo con la legislación vigente. Las organizaciones recalcaron que, si bien hay un avance con la captura y condena del agresor, aún queda camino por recorrer para que se apliquen los castigos máximos en todos los casos similares.
Según el Código Penal local actualizado en 2024, las sanciones por este tipo de crímenes pueden llegar hasta los 50 años de cárcel, una cifra que rara vez se alcanza en las sentencias judiciales actuales. Los colectivos defensores de los derechos de las mujeres insisten en que la justicia debe ser total para desincentivar cualquier tentativa de feminicidio en la entidad. La familia de Lilian, por su parte, espera que este fallo brinde un cierre a su proceso de duelo, mientras la sociedad exige mayores garantías de seguridad para las mujeres que viven solas.













