
25 DE MAYO DEL 2026 – LOCALES. Las autoridades judiciales del estado de Quintana Roo lograron el cierre de un caso que llevaba varios años en proceso de investigación. La Fiscalía General del Estado dio a conocer que un juez penal dictó una condena ejemplar en contra de un hombre plenamente identificado por participar en un violento robo que terminó en la pérdida de una vida humana. Este veredicto representa un paso firme en la búsqueda de justicia para los familiares de la víctima en el sur de la entidad.
La institución encargada de procurar justicia presentó todas las evidencias reunidas a lo largo del tiempo ante un Juez Penal Tradicional. Tras analizar detalladamente los elementos presentados, la autoridad judicial determinó que Ángel Jesús García González, conocido bajo el alias de “La Ardilla”, era el responsable directo de los hechos delictivos ocurridos. Debido a la gravedad de sus actos, se le impuso una pena de cárcel y una compensación económica muy alta.
Detalles del crimen cometido en el centro de Chetumal
Los hechos que originaron esta resolución ocurrieron el pasado 20 de agosto del año 2013, en una vivienda y negocio ubicado en la avenida Juárez de la colonia Centro de este municipio. El ahora sentenciado acudió a ese lugar acompañado por otro sujeto con la intención clara de robar los bienes de la víctima. Para lograr su objetivo, planearon una estrategia que les permitiera entrar al domicilio ganándose primero la confianza del habitante.
Mientras el cómplice vigilaba desde una esquina cercana, Ángel Jesús García González entró a la casa para platicar con el afectado por unos veinte minutos. Después de simular que salía a una tienda cercana, el agresor regresó con su acompañante y dejó abierta la puerta principal de la vivienda. Posteriormente, los dos hombres sometieron a la víctima sujetándola por la espalda y presionando su cuello hasta que confirmaron que ya no contaba con signos vitales.
Reparación del daño y el destino de los objetos robados
Es importante destacar que esta resolución se dictó bajo el sistema penal tradicional (el esquema escrito anterior a los juicios orales actuales) debido a la fecha en que ocurrió el crimen en 2013. Aunque el proceso fue largo, la fiscalía mantuvo vigentes las pruebas de dactiloscopia y criminalística de campo recolectadas en su momento. La condena económica impuesta obliga al sentenciado a pagar un total de 452 mil 652.80 pesos, dinero que se distribuye de manera obligatoria entre la multa estatal y la indemnización directa a los familiares, cubriendo tanto los gastos materiales causados como el daño moral.
Luego de quitarle la vida al propietario del lugar, los delincuentes revisaron el inmueble para apoderarse de varias joyas y piezas de oro de gran valor. Los ladrones subieron el botín a un automóvil de la marca Volkswagen tipo Lupo, que era propiedad de la misma víctima, y llevaron todo a la casa del cómplice. Horas más tarde, regresaron a la escena del crimen para envolver el cuerpo en bolsas plásticas y cobijas, abandonándolo finalmente entre la maleza de la carretera cerca de la glorieta Luis Echeverría. El cómplice se quedó con el coche para venderlo, mientras que el autor del asesinato agravado fue a una casa de empeño local para vender las piezas de oro y obtener dinero rápido. El caso penal concluyó con la declaración de culpabilidad definitiva por este terrible crimen con agravantes.
MAS NOTAS LOCALES EN: https://olanoticias.com/category/locales/








