
Internacional, 22 de julio de 2026.- La sentencia de cadena perpetua dictada en Estados Unidos contra Ismael “El Mayo” Zambada revela las debilidades estructurales del sistema de justicia mexicano y evidencia una relación de simbiosis entre el Estado y el crimen organizado, afirmó Ernesto López Portillo, coordinador del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana.
En entrevista para Aristegui en Vivo, López Portillo sostuvo que la condena representa un momento paradigmático para analizar el funcionamiento de las instituciones mexicanas de seguridad y justicia. Destacó que resulta cuestionable que un personaje de la magnitud criminal de Zambada nunca haya enfrentado un proceso similar en México.
El especialista explicó que esta situación remite a una revisión histórica del sistema político nacional, donde la aplicación de la ley ha estado condicionada por decisiones políticas y no por un Estado de derecho consolidado. En este sentido, consideró que la impunidad no es solo una falla institucional sino una herramienta funcional dentro del sistema político mexicano.
Impunidad como mecanismo de negociación política
López Portillo cuestionó cómo es posible que, a pesar de múltiples investigaciones periodísticas, académicas y de organismos internacionales sobre delincuencia organizada, esta evidencia no se traduzca en procesos judiciales que concluyan en condenas. Señaló que la impunidad opera como un activo para la negociación de la ley, lo que ha impedido el fortalecimiento de las instituciones encargadas de hacer cumplir la justicia.
El académico añadió que México enfrenta alrededor de 500 grupos delictivos con presencia desde el ámbito municipal hasta nacional, y que la expansión criminal ha superado la capacidad del Estado para contenerla. En su opinión, el país debe reconocer que existe una convivencia entre el Estado y las organizaciones criminales.
Una crisis institucional y social profunda
Según López Portillo, la percepción de que un proceso judicial contra un capo de esta magnitud no podría ocurrir en México es resultado de un fenómeno de resignación social alimentado por la persistencia de la violencia y la impunidad. Destacó que la condena de Zambada rompe con esta idea y tiene un fuerte valor simbólico.
Además, recordó que desde finales de los años 80 ya existían advertencias oficiales sobre el crecimiento del poder de las organizaciones criminales, pero que el Estado mexicano no desarrolló una política para someterlas, sino una de coexistencia. Esta postura se mantiene pese a cambios políticos e institucionales, como el aumento significativo del rezago en las fiscalías.
El especialista concluyó que México enfrenta un brete histórico que exige liderazgos capaces de cuestionar la normalización de la impunidad y promover una reconstrucción estructural del sistema de seguridad y justicia. Asimismo, señaló que la violencia extrema debe entenderse como una manifestación de gobernanza criminal que disputa la autoridad estatal.
Finalmente, López Portillo llamó a las universidades a contribuir con análisis profundos sobre las causas de esta crisis y advirtió que la resignación ciudadana contribuye a perpetuar la impunidad.
También puedes leer: Más noticias de Internacionales en OLA Noticias.


















