
Una joven originaria de Chetumal emprendió su viaje a la Ciudad de México con la esperanza de encontrar empleo, pero lo que parecía un nuevo comienzo se convirtió en una pesadilla para su familia cuando, de un momento a otro, dejaron de tener comunicación con ella.
De acuerdo con la denuncia de su madre, fue el 15 de abril de 2026 cuando perdieron todo contacto. Las llamadas ya no entraban y los mensajes no eran respondidos, lo que encendió la alarma y desató una búsqueda desesperada.
Pasaron los días sin noticias. La angustia creció rápidamente, mientras la familia intentaba obtener información y apoyo para localizarla, temiendo que algo grave hubiera ocurrido en una ciudad tan grande y compleja como la CDMX.
Sin embargo, el caso dio un giro inesperado. Tras varios días de incertidumbre, la joven fue localizada el 21 de abril, pero no en la calle ni en algún albergue, sino dentro de un hospital psiquiátrico.
El hallazgo dejó más preguntas que respuestas. Según la madre, nadie ha podido aclarar cómo llegó la joven a ese lugar ni quién autorizó su ingreso, ya que la familia nunca fue notificada.
Lo más inquietante es que, durante todo ese tiempo, la joven estuvo incomunicada, sin que sus seres queridos supieran de su paradero, lo que aumentó la preocupación sobre lo ocurrido en esos días.
Ahora, la madre exige explicaciones claras tanto a las autoridades como al hospital: ¿quién la llevó?, ¿por qué fue internada?, ¿y bajo qué condiciones permaneció ahí sin contacto con su familia?
El caso ha generado sorpresa e indignación, pues evidencia posibles irregularidades en los procesos de internamiento y deja al descubierto una historia que, lejos de cerrarse, sigue llena de incógnitas.













