
20 DE ABRIL DEL 2026 – LOCAL. En una acción contundente contra el crimen organizado, la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo, en colaboración con la Guardia Nacional, logró el rescate de 36 mujeres que eran retenidas en un establecimiento en el municipio de Othón P. Blanco. El operativo se derivó de una orden de cateo otorgada por un juez, tras detectar actividades sospechosas en un inmueble ubicado en el cruce de la calle Camelias y la avenida Juárez. El Fiscal General, Raciel López Salazar, confirmó que las mujeres se encontraban en una situación de riesgo extremo bajo la modalidad de explotación sexual.
Durante la diligencia realizada en el bar, las autoridades identificaron que la mayoría de las víctimas son de origen mexicano, a excepción de una mujer de nacionalidad hondureña. Según las investigaciones preliminares, estas personas eran captadas aprovechando su situación de vulnerabilidad económica, prometiéndoles empleos dignos que terminaron convirtiéndose en una pesadilla. Este caso de explotación de personas pone de manifiesto la urgencia de mantener la vigilancia en zonas comerciales donde estos delitos suelen camuflarse bajo fachadas de negocios legítimos.
Detalles del operativo y detenciones
El responsable del lugar, identificado como Rolando Agustín “N”, fue detenido en el sitio por su probable participación en el delito de comercio de personas con fines de prostitución ajena. Al momento de su captura, el sujeto se desempeñaba como el encargado del establecimiento y ahora se encuentra a disposición del Ministerio Público para determinar su situación legal. Las autoridades señalaron que el detenido presuntamente controlaba las actividades diarias y las finanzas obtenidas a través de los servicios impuestos a las víctimas que allí residían o trabajaban.

Las investigaciones señalan que las mujeres eran inicialmente contratadas para trabajar como meseras o ficheras, pero poco después eran presionadas para realizar servicios sexuales obligatorios. Los administradores del lugar les exigían el 50 por ciento de todas las ganancias generadas, manteniendo un control estricto sobre su libertad y sus ingresos. Este esquema de esclavitud moderna permitía a los tratantes lucrar con el esfuerzo de las víctimas, quienes no tenían forma de escapar de este círculo de abuso por su cuenta.
Evidencias aseguradas por la Fiscalía
Dentro del inmueble, los peritos recolectaron diversos indicios que serán fundamentales para fortalecer la carpeta de investigación contra los responsables de este tráfico de seres humanos. Entre los objetos asegurados se encuentran terminales de cobro electrónico, dispositivos de video DVR y libretas con anotaciones detalladas de los servicios realizados en una zona privada del bar. Estos elementos prueban la existencia de una estructura organizada que operaba de manera sistemática para explotar a las mujeres resguardadas durante la tarde del cateo.
El inmueble fue clausurado de manera definitiva y se colocaron los sellos oficiales para evitar que continúen las actividades ilícitas en dicho lugar. El gabinete de seguridad estatal reafirmó su compromiso de seguir trabajando de manera coordinada entre los tres niveles de gobierno para erradicar la captación ilegal de personas en todo el territorio quintanarroense. Con estas acciones, se busca no solo castigar a los culpables, sino también ofrecer una oportunidad de recuperación y apoyo integral a quienes han sido rescatadas de estas redes de abuso.
















