
La Guaira, Venezuela, 24 de julio de 2026.- A un mes del doble terremoto que sacudió Venezuela, los equipos internacionales de rescate comienzan a retirarse mientras los familiares de las víctimas continúan buscando entre los escombros de edificios colapsados en La Guaira, el estado más afectado por el desastre.
Maikol Morales, quien perdió a varios familiares en el siniestro, relató que cada día regresa al lugar donde vivía su familia para tratar de recuperar los cuerpos que aún permanecen bajo los escombros. Hasta ahora ha logrado rescatar a su madre y continúa buscando a su padre, hermana y sobrinos con herramientas básicas y la ayuda de otros voluntarios.
En las primeras semanas posteriores al terremoto, brigadas internacionales y hospitales de campaña se desplegaron para atender a los afectados. Sin embargo, la fase de búsqueda de sobrevivientes ha disminuido considerablemente. Los Topos de Tlatelolco, grupo mexicano especializado en rescates, anunciaron su retiro tras considerar concluida la ventana biológica para hallar personas con vida. Asimismo, España finalizó la operación de su hospital de campaña en Caracas, que atendió a unas 3,500 personas durante cuatro semanas, según Marta Catalinas, jefa de la misión española.
Desafíos tras la retirada de equipos internacionales
Según el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, aún permanecen en el país más de 2,000 rescatistas internacionales, aunque varios equipos han concluido sus misiones. Carlos Pirela, voluntario venezolano radicado en Chile, señaló que la ayuda ha sido fundamental para las familias que buscan cerrar el ciclo tras la pérdida de sus seres queridos, pero que ahora se prepara para regresar a su hogar.
Las organizaciones humanitarias advierten que Venezuela entra en una etapa crítica. El Comité Internacional de Rescate (IRC) alertó que sin una inversión urgente para reactivar la economía y los servicios básicos, la crisis humanitaria podría agravarse. Antes del desastre, cerca de 8 millones de personas necesitaban asistencia; ahora la cifra aumentó a 9.4 millones.
Impacto social y económico
El IRC enfatiza la importancia de reactivar las economías locales y las escuelas para que la reconstrucción tenga éxito. Por su parte, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) destacó que muchas familias aún enfrentan dificultades para acceder a agua potable y saneamiento, lo que incrementa riesgos sanitarios.
Las autoridades reportan más de 5,000 muertos y cerca de 18,000 personas sin hogar. Más de 23,000 afectados permanecen en 107 campamentos temporales. La infraestructura también sufrió daños severos: 190 edificios colapsaron y cerca de 60,000 resultaron dañados o derrumbados, según análisis satelital de la NASA. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo calcula pérdidas económicas por 6,700 millones de dólares, equivalentes al 6% del PIB venezolano.
La incertidumbre persiste sobre el número de desaparecidos, ya que el Gobierno venezolano no ha emitido un balance oficial. En el cementerio La Esperanza, en La Guaira, se habilitó un área para cuerpos recuperados que aún esperan identificación.
Milagris Rodríguez, quien vive en Chile, viajó para buscar a su madre desaparecida desde el terremoto, reflejando la angustia de muchas familias que continúan la búsqueda.
Mientras los equipos internacionales se retiran, la búsqueda y recuperación de cuerpos depende cada vez más de familiares y voluntarios locales. La emergencia humanitaria se mantiene vigente y requiere atención continua para mitigar sus consecuencias.
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