
-Guadalajara, Jalisco, 12 de octubre de 2026.— Miles de personas salieron a las calles de Guadalajara para exigir agua potable de calidad, luego de meses de reportes sobre líquido turbio, malos olores y sedimentos en cientos de colonias de la Zona Metropolitana. La movilización del domingo 11 de octubre avanzó desde la Glorieta de La Minerva hasta Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro, pero terminó en enfrentamientos con la policía y dejó 39 personas detenidas, según cifras oficiales.
Los manifestantes denunciaron que reciben agua con apariencia de chocolate y olor similar al drenaje, pese a que el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) continúa cobrando por el servicio. Durante la marcha, familias, jóvenes y adultos mayores exigieron soluciones con consignas como “Queremos agua limpia” y “El agua es un derecho, no un privilegio”. Las estimaciones oficiales situaron la asistencia en alrededor de 10 mil personas, mientras que los organizadores sostuvieron que la cifra fue mayor.
Enfrentamientos frente a Casa Jalisco dejan policías y civiles lesionados
La manifestación se desarrolló de manera pacífica durante varias horas, hasta que los participantes llegaron a Casa Jalisco y encontraron vallas de seguridad y un dispositivo policial. En ese punto, un grupo retiró algunas barreras y comenzaron los enfrentamientos, con lanzamiento de objetos contra los uniformados. La policía respondió con cañones de agua a presión y gas lacrimógeno, mientras la confrontación se prolongó durante aproximadamente tres horas.
El Gobierno de Jalisco informó que 39 personas fueron detenidas y que 28 policías resultaron lesionados, dos de ellos de gravedad. Entre las lesiones reportadas se encuentran una fractura de cráneo y la pérdida de un dedo. Además, 31 civiles recibieron atención médica. Sin embargo, familiares y organizaciones denunciaron que hubo más detenciones, posibles arrestos arbitrarios y uso excesivo de la fuerza contra personas que no participaban en los actos violentos.
Una de las escenas que generó mayor indignación fue el uso de chorros de agua a presión para dispersar a quienes exigían agua potable para sus hogares. Durante el enfrentamiento, algunos manifestantes reclamaron que las autoridades utilizaran el líquido de esa manera mientras numerosas colonias continúan reportando problemas con el suministro. También se escucharon consignas contra el desperdicio de agua y el uso de la fuerza pública.
Pablo Lemus acusa a un grupo de choque y ordena revisar las detenciones
El lunes 12 de octubre, el gobernador Pablo Lemus condenó los actos violentos y aseguró que un grupo de choque de aproximadamente 400 personas provocó los enfrentamientos. Según su versión, varios de sus integrantes estaban encapuchados y portaban piedras, tubos, martillos, petardos y otros objetos utilizados para agredir a los policías. También afirmó que los uniformados fueron atacados y que los hechos afectaron a familias, periodistas y adultos mayores que se encontraban en la zona.
Lemus reconoció el derecho de la ciudadanía a manifestarse pacíficamente y anunció que pidió a la Fiscalía del Estado revisar cada detención y analizar los videos disponibles para determinar si hubo abusos policiales. También expresó su solidaridad con los agentes lesionados y aseguró que cualquier exceso de autoridad deberá investigarse. Por su parte, organizaciones y familiares de los detenidos cuestionaron la versión oficial y denunciaron que la respuesta policial afectó también a personas que participaban pacíficamente en la protesta.
Al 12 de octubre, las cifras sobre las liberaciones variaban entre los reportes. El gobernador informó que 12 personas habían recuperado su libertad después de la revisión de sus casos, mientras que otras denuncias señalaban cantidades distintas. La Fiscalía continuaba con las investigaciones para determinar la situación jurídica de las personas detenidas y esclarecer las responsabilidades por los hechos ocurridos frente a Casa Jalisco.
Gobierno promete acciones para mejorar la calidad del agua
Ante las críticas por el suministro, Pablo Lemus informó que se cerró el abasto proveniente de la presa Las Pintas como parte de las acciones para mejorar la calidad del agua. También señaló que se trabaja en la modernización y ampliación de la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle, además de impulsar un proyecto de acueducto sustituto entre Chapala y Guadalajara.
El gobernador descartó que su administración tenga planes de privatizar el servicio de agua potable o aumentar las tarifas. Asimismo, afirmó que informó a la presidenta Claudia Sheinbaum sobre los acontecimientos y las medidas previstas para atender el problema. Por su parte, la presidenta condenó cualquier acto de represión y pidió explicaciones sobre el uso de cañones de agua y gases lacrimógenos durante la movilización.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco abrió una investigación de oficio para revisar lo ocurrido durante la protesta. Mientras continúan las indagatorias, las exigencias de agua limpia mantienen la atención sobre la calidad del servicio, la actuación policial y el trato que reciben las personas detenidas.
La movilización puso nuevamente en el centro del debate el acceso al agua potable como un derecho básico. Los habitantes afectados esperan que las medidas anunciadas se traduzcan en mejoras reales en sus hogares, mientras familiares y organizaciones exigen que se esclarezcan los enfrentamientos y se investiguen las posibles violaciones a los derechos humanos.
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