
Internacional, 29 de septiembre de 2026.- El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la renovación por seis meses del mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) en Haití, extendiendo su operación hasta el 31 de marzo de 2027. Esta decisión responde a la persistente inseguridad que representa el principal obstáculo para la estabilidad y la organización de elecciones en el país caribeño.
La resolución fue impulsada por Estados Unidos y Panamá, y obtuvo 12 votos a favor, con abstenciones de China, Rusia y Paquistán. La GSF fue creada hace un año para reemplazar a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) y cuenta con el respaldo logístico de la ONU a través de la Oficina de Apoyo en Haití (UNSOH).
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, destacó que la fuerza ya despliega más de 1,500 efectivos en Haití y que se prevé la llegada de otros 4,000 en los próximos meses. Waltz subrayó que el objetivo es que los haitianos recuperen el control de su seguridad y futuro, combinando acciones contra las pandillas con apoyo logístico internacional.
China expresó reservas sobre el uso exclusivo de medios militares para resolver la crisis y advirtió que la violencia no se solucionará solo con la fuerza. Por su parte, Colombia defendió la continuidad de la GSF y alertó sobre las repercusiones regionales de la criminalidad haitiana.
El representante especial de la ONU para Haití, Carlos Ruiz Massieu, señaló en julio avances en la preparación electoral, como la revisión del decreto y el inicio del registro de votantes. Sin embargo, insistió en que la inseguridad sigue siendo el mayor impedimento para la estabilidad y que ambos procesos deben avanzar simultáneamente.
La GSF opera en coordinación con la Policía Nacional Haitiana y ha establecido una estructura de mando y una base operativa. Según Jack Christofides, representante especial de la fuerza, se han realizado detenciones y confiscaciones de armas en operaciones recientes, aunque la misión aún requiere mayor apoyo internacional para aumentar la presión sobre las bandas armadas.
Desafíos de la fuerza contra pandillas en Haití
La inseguridad en Haití continúa desplazando a miles de personas y generando una crisis humanitaria. La GSF enfrenta dificultades para completar su despliegue y consolidar su presencia en zonas clave como Tabarre y Delmas. La violencia entre pandillas ha dejado decenas de muertos y mantiene en alerta a la comunidad internacional.
Impacto regional y próximos pasos
La continuidad de la GSF es vista como esencial para contener la violencia y apoyar la estabilidad política en Haití. La comunidad internacional reconoce que el trabajo no ha concluido y que se requiere un esfuerzo conjunto para fortalecer la seguridad y avanzar en los preparativos electorales. La ONU mantiene su respaldo logístico, pero la presión sobre las bandas armadas dependerá del incremento de recursos y cooperación internacional.
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