
A menos de dos semanas del inicio de la Copa del Mundo, el Mundial 2026 en casa ya comienza a impactar el bolsillo de millones de familias mexicanas. Aunque México será una de las sedes oficiales del torneo, la mayoría de los aficionados no planea asistir a los estadios. En cambio, optarán por seguir los partidos desde sus hogares o en reuniones con familiares y amigos, una tendencia impulsada principalmente por los elevados costos de boletos, hospedaje y transporte.
De acuerdo con un estudio realizado por Kueski, seis de cada diez mexicanos tienen previsto disfrutar los encuentros desde casa, mientras apenas uno por ciento contempla acudir a los estadios. El dato refleja cómo la experiencia mundialista está cambiando y cómo el consumo relacionado con el futbol se está trasladando directamente a los hogares.
🏠 Mundial 2026 en casa cambia hábitos de consumo
La investigación revela que el Mundial no solo será un evento deportivo, sino también un fenómeno de consumo masivo. Entre quienes planean gastar dinero para disfrutar la competencia, el 23 por ciento destinará recursos a alimentos y bebidas, mientras que otro 14 por ciento considera comprar pantallas, dispositivos electrónicos o tecnología para mejorar la experiencia de ver los partidos.
El hogar se perfila como el verdadero estadio para millones de mexicanos. Las reuniones familiares, las carnes asadas, las botanas, refrescos y la compra de artículos relacionados con el futbol se convertirán en parte esencial del torneo. Estudios de mercado indican que durante los encuentros de la Selección Mexicana aumenta significativamente el gasto en productos de consumo diario.
La fiebre mundialista también coincidirá con una de las temporadas más fuertes de promociones y descuentos en México. Esto podría provocar que muchos consumidores mezclen compras habituales con adquisiciones impulsadas por el entusiasmo del torneo, desde televisores hasta artículos deportivos, jerseys oficiales y servicios de streaming.
📈 Mundial 2026 impulsará la economía y el consumo
Especialistas consideran que el Mundial 2026 tendrá un impacto económico importante incluso para quienes no asistirán a los partidos. Comercios de barrio, tiendas de autoservicio, restaurantes, plataformas de entrega y empresas de tecnología podrían beneficiarse del incremento en el consumo relacionado con el evento.
Las cifras proyectadas muestran la magnitud del fenómeno. Organismos empresariales estiman que la Ciudad de México podría recibir más de un millón de turistas durante la competencia y generar una derrama económica superior a los 26 mil millones de pesos. Sin embargo, una parte importante del movimiento económico también ocurrirá dentro de los hogares mexicanos.
Otro dato relevante es que muchas familias ya comenzaron a planificar cómo financiarán los gastos relacionados con el torneo. Mientras algunos establecieron presupuestos específicos, otros reconocen que realizarán compras conforme avance la competencia. Esto refleja la enorme carga emocional que genera el Mundial y cómo influye directamente en las decisiones de consumo.
Los próximos días serán clave para medir el verdadero impacto económico del torneo en los hogares mexicanos. Mientras la emoción por el Mundial continúa creciendo, también aumenta el gasto destinado a convertir cada partido en una experiencia especial. Lo que ocurra durante la competencia podría marcar nuevas tendencias de consumo y transformar la manera en que millones de personas viven el futbol en México.