
La idea de tomar una pala, comprar material y tapar un bache por cuenta propia puede parecer una solución rápida ante calles dañadas, pero en algunas entidades de México esta acción puede generar sanciones si se modifica la vía pública sin autorización. La polémica volvió a crecer luego de que ciudadanos cuestionaran si ayudar a reparar una calle puede convertirse en una falta legal.
La multa por tapar baches y lo que establece la ley
El problema de los baches en México es una de las principales molestias para automovilistas y peatones. Con el paso de los años, muchas personas han optado por reparar pequeños daños en las calles ante la falta de atención inmediata de las autoridades, especialmente durante temporadas de lluvias cuando el pavimento suele deteriorarse con mayor rapidez.
Sin embargo, las vialidades forman parte del espacio público y su mantenimiento corresponde a las autoridades responsables. En lugares como la Ciudad de México, las normas consideran una infracción modificar o alterar el uso de una vía pública sin contar con los permisos correspondientes. Multarán con hasta 4 mil 500 pesos a quienes reparen baches por cuenta propia. Autoridades informaron que las personas que sean sorprendidas reparando baches por iniciativa propia podrán recibir multas de hasta 4 mil 500 pesos.
De acuerdo con información difundida sobre estas sanciones, una persona que intervenga una calle sin autorización podría enfrentar multas económicas e incluso arrestos administrativos, dependiendo de la legislación aplicable y la gravedad del caso. Las cantidades pueden variar conforme a la normativa local vigente.
La ley en Cancún y Playa del Carmen no sanciona “tapar un bache” como tal, pero sí regula quién puede intervenir en una calle pública. En Benito Juárez (Cancún), el Reglamento de Construcción Municipal, dentro del apartado de Uso de la Vía Pública, establece que las vialidades son bienes de dominio público del municipio y que cualquier intervención debe sujetarse a las disposiciones oficiales correspondientes.
En Playa del Carmen, el fundamento es más específico: el Artículo 9 del Reglamento de Construcción del Municipio de Solidaridad señala que se requiere autorización de la Dirección General de Obras Públicas para “realizar cualquier tipo de obra, modificaciones o reparaciones en la vía pública”, así como para ocupar estos espacios con materiales de construcción.
Tanto en Benito Juárez (Cancún) como en Playa del Carmen, los reglamentos de construcción establecen controles para realizar trabajos, modificaciones o reparaciones en calles y espacios públicos. Por ello, el posible problema legal no sería reparar el bache, sino ejecutar una obra en una vialidad municipal sin el permiso correspondiente, ocupar la vía pública sin autorización o modificar infraestructura que está bajo responsabilidad del Ayuntamiento.
¿Por qué no siempre es recomendable reparar un bache?
Aunque la intención de los ciudadanos suele ser evitar accidentes o daños a vehículos, especialistas señalan que colocar materiales incorrectos sobre el pavimento puede provocar reparaciones temporales que no solucionan el problema de fondo.
Un bache requiere procesos técnicos que incluyen evaluación del daño, preparación de la superficie y aplicación de materiales adecuados para garantizar mayor duración. Una reparación improvisada puede generar desniveles, desprendimientos o nuevos riesgos para quienes circulan por la zona.
La discusión ha generado opiniones divididas entre habitantes que consideran urgente atender el deterioro de las calles y autoridades que advierten sobre los riesgos de modificar infraestructura pública sin supervisión.
El tema también ha tomado fuerza porque los baches representan un impacto económico directo para la población. Golpes en suspensión, daños en neumáticos, accidentes y retrasos en traslados son algunos de los problemas que enfrentan diariamente miles de conductores en distintas ciudades del país.


















