
Ciudad de México, 16 de septiembre de 2026.- Luis Arturo Ozuna Vázquez, de 53 años, falleció tras permanecer hospitalizado por más de un mes debido a graves daños neurológicos y pulmonares que presentó después del derrame químico ocurrido en un tren de Ferromex en el municipio de Naco, Sonora.
El accidente tuvo lugar la noche del 25 de julio en el tramo ferroviario Cananea-Agua Prieta, cuando un convoy de Ferromex sufrió un descarrilamiento que involucró tres góndolas con concentrado de cobre y un carro tanque que transportaba 72 mil litros de hidrosulfuro de sodio. Aproximadamente 70 mil 300 litros de esta sustancia se derramaron en un arroyo, afectando inicialmente un área de 1.7 kilómetros cuadrados, según reportó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Ozuna Vázquez trabajaba como guardia de seguridad en una empresa ubicada a unos tres kilómetros del punto del derrame. De acuerdo con sus familiares, el día siguiente al accidente acudió a laborar sin recibir información sobre los riesgos del químico derramado ni protocolos de seguridad, lo que pudo exponerlo a la sustancia tóxica.
Su salud comenzó a deteriorarse con síntomas como dolor de cabeza y náuseas, compatibles con intoxicación por hidrosulfuro de sodio, según médicos que lo atendieron. Fue trasladado a un hospital en Nogales tras agravarse su condición, donde permaneció hospitalizado por más de un mes y medio hasta su fallecimiento.
Derrame químico y afectaciones en Sonora
El derrame químico generó preocupación por la contaminación ambiental y la falta de protocolos de seguridad para la población cercana. Aunque la familia de Ozuna Vázquez atribuye su fallecimiento a la exposición al hidrosulfuro de sodio, hasta ahora no existe un dictamen médico o pericial que confirme oficialmente la causa de muerte ni su relación directa con el accidente.
El cuerpo de Luis Arturo fue trasladado al ejido Cuauhtémoc, donde será velado y enterrado. Las autoridades y la empresa Ferromex no han emitido información pública sobre acciones específicas para atender a las personas afectadas por el derrame.
Impacto y seguimiento tras el accidente
Este incidente pone en evidencia la necesidad de reforzar la vigilancia y protocolos de seguridad en el transporte de sustancias peligrosas en la región fronteriza de Sonora. La falta de información y atención oportuna a personas expuestas puede agravar las consecuencias para la salud pública.
Las autoridades ambientales y de salud deberán continuar con las investigaciones para determinar responsabilidades y evitar futuros incidentes similares. Mientras tanto, la comunidad local permanece alerta ante posibles riesgos derivados del derrame.
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