
Pristina, Kosovo, 28 de octubre de 2026.- Miles de personas protestaron el miércoles en Pristina para exigir al gobierno de Kosovo acciones concretas contra la violencia doméstica. La manifestación se convocó tras el asesinato de Arlinda Zekaj, la octava mujer muerta por violencia familiar en el país este año.
Arlinda Zekaj, de 49 años y con doble ciudadanía estadounidense y kosovar, fue asesinada el domingo pasado por su cuñado cerca de Peja. La víctima había solicitado ayuda a las autoridades días antes, denunciando la violencia que sufría y advirtiendo que su vida estaba en peligro.
Los manifestantes expresaron su indignación con pancartas que cuestionaban la falta de respuesta estatal, como “¿Tenemos que morir para que nos tomen en serio?” y “Los hombres matan a las mujeres, el Estado guarda silencio”. También arrojaron pintura roja a edificios gubernamentales para simbolizar la sangre derramada.
El caso de Zekaj evidenció fallas en la coordinación institucional. Ella había denunciado violencia de su esposo y se había mudado con sus padres mientras solicitaba protección. Tras la detención temporal de su esposo, regresó a su casa sin escolta policial, donde fue atacada fatalmente por su cuñado con un hacha.
La Red de Mujeres de Kosovo señaló que este caso revela un posible fallo en la cadena institucional que debe proteger a las víctimas. El Parlamento convocó una sesión urgente y creó una comisión para investigar responsabilidades en la atención a Zekaj.
El primer ministro Albin Kurti calificó el asesinato como resultado de una cadena sistémica de fallos en las instituciones encargadas de seguridad y justicia. Destacó que las advertencias previas no fueron atendidas, lo que agravó la tragedia.
Contexto de la violencia doméstica en Kosovo
Kosovo ha aprobado leyes severas contra la violencia de género, incluyendo cadena perpetua para homicidas, pero la aplicación sigue siendo irregular. En 2025 se registraron 2,815 denuncias de violencia doméstica en un país de casi 2 millones de habitantes.
La violencia contra las mujeres es un problema persistente en los Balcanes, donde las tradiciones patriarcales y las secuelas de conflictos armados han agravado la situación. Activistas insisten en la necesidad de coordinación efectiva entre policía, servicios sociales, fiscales y tribunales para proteger a las víctimas.
Reacción institucional y próximos pasos
La comisión parlamentaria investigará la posible responsabilidad institucional en el caso Zekaj. Mientras tanto, organizaciones civiles y la sociedad exigen mayor compromiso para prevenir más muertes por violencia doméstica.
El gobierno enfrenta presión para mejorar la protección a mujeres y garantizar que las denuncias sean atendidas con prontitud y eficacia, evitando que tragedias similares se repitan.
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